El primero de los grandes proyectos industriales previstos en terrenos de la Autoridad Portuaria de Gijón ya ha comenzado su actividad. Se trata de la piscifactoría de lenguado del grupo Sea Eight en la explanada de La Figar, que el pasado jueves recibió los primeros 40.000 alevines de lenguado del criadero que tiene la empresa en Portugal, para comenzar su engorde en dos de los 98 tanques que se han construido en la primera fase del proyecto. Una primera fase dotada con una inversión de 12,4 millones de euros y la previsión de crear 30 empleos. En sucesivas fases, la inversión se elevará hasta los 140,4 millones de euros y la plantilla hasta las 260 personas, pasando a ser la de El Musel la mayor piscifactoría de Europa.
El CEO de la empresa, Jaime León, pone énfasis en el respaldo que la compañía ha tenido por parte del Puerto y del Principado para agilizar la materialización de este proyecto. Esas facilidades para poder avanzar, frente a las trabas burocráticas con las que se toparon en otros lugares fueron claves para que el proyecto acabara en Asturias, añade, por su parte, la responsable de recursos humanos del grupo, Regina Fernández, que, entre otros acompañó a LA NUEVA ESPAÑA en su visita a las instalaciones.
Paulo Faria ilumina brevemente uno de los tanques en los que se encuentran los primeros alevines de lenguado que se han comenzado a engordar en las instalaciones de Sea Eight en El Musel. / ÁNGEL GONZÁLEZ
La primera fase, que acaba de entrar en servicio, consta de un edificio con 98 tanques de engorde de lenguado más otro auxiliar en la concesión de 10.000 metros cuadrados de la empresa en La Figar. La compañía ampliará esa concesión en otros 30.000 metros cuadrados para levantar otros cinco edificios de mayores dimensiones y además ha trasladado al Puerto su interés por obtener la concesión de un edificio portuario actualmente en desuso. El plan es ir creciendo a lo largo de varios años hasta totalizar una inversión de 140,4 millones de euros y dar empleo a 260 trabajadores en El Musel, con una producción anual de 4.000 toneladas de lenguado. Uno de esos futuros edificios se dedicará a la cría de lenguado y los demás, incluyendo el actual, al engorde de los alevines.
Los 40.000 que llegaron el pasado jueves en un transporte especial desde el criadero que la empresa tiene en Povoa de Varzim, cerca de Oporto, apenas pesan diez gramos cada uno. En 14 meses habrán multiplicado su peso entre 20 y 40 veces, hasta alcanzar el tamaño de comercialización que oscila entre los 200 y los 400 gramos. La llegada de los primeros alevines con los que inicia su actividad la piscifactoría «fue muy emocionante para todos», añade Regina Fernández.
El ingeniero zootécnico Paulo Faria explica los controles que los veterinarios de la empresa hicieron antes del envío desde Portugal y a la llegada de los ejemplares a Gijón, el control de la calidad del agua en los dos tanques en los que ya están engordando los peces y las medidas para garantizar su bienestar, ya que «evitarles el estrés es fundamental«. Se reproducen las condiciones de temperatura, niveles de oxígeno en el agua, pH y otros parámetros, además de los bajos niveles de iluminación de una especie que en la naturaleza vive en zonas arenosas en el fondo del mar. Su hábitat natural son aguas costeras tropicales del Atlántico. La temperatura del agua en los tanques está entre los 19 y los 20 grados.
La empresa busca empleados de variados perfiles
«El equipo humano que hay aquí es muy bueno, pero tiene que crecer» explica el técnico portugués. De momento ya trabajan 15 personas en las instalaciones de El Musel, pero necesitan duplicar esta plantilla en esta primera fase. Para ello ha organizado junto con el Centro de FP del Mar un curso del 5 al 27 de mayo sobre actividades de engorde de especies acuícolas en instalaciones de tierra. El curso se impartirá tanto en el centro de FP como en las instalaciones de Sea Eight.
No todos los trabajadores que necesitan saldrán de ese curso. La empresa también precisa técnicos de mantenimiento, biólogos y otros profesionales, para lo que ha abierto un canal para recibir currículos a través de su página web. Uno de los requisitos es que sean «personas sensibles con los animales». En la piscifactoría de El Musel también se trabaja a turnos, porque «los peces no descansan y hay que estar pendientes todos los días, las 24 horas», motivo por lo que en la visita que ayer hizo este periódico no estaba la plantilla al completo. Los ausentes fueron Federico Silva, Daniel Arroyo, Diego Diéguez, David García y David Gallego.
La piscifactoría de El Musel no compite con la flota pesquera asturiana, dado que las especies pesqueras similares a las que comercializará Sea Eight se capturan en el Mar del Norte por parte de flotas de otros países. La segunda fase del proyecto consistirá en invertir otros 29 millones de euros, para alcanzar los 60 empleos, construyendo un nuevo edificio. Además en esta fase se dará valor añadido al producto mediante el fileteado y envasado en bandeja del pescado.
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