Unas 100.000 personas llenaron Sevilla la pasada edición de la final de la Copa del Rey. Desde Pino Montano a Triana, de Bellavista a la Alameda, se divisaron camisetas con el rojo del Athletic de Bilbao y el Mallorca, los dos equipos que disputaron aquel encuentro. En esta ocasión, los contendientes son otros: Fútbol Club Barcelona y Real Madrid, un Clásico que se vuelve a reeditar en el último partido de este torneo 11 años después. El lugar para ello es inmejorable: el estadio de La Cartuja, que afronta la última fase de su ampliación a solo tres semanas de la gran cita.
Este recinto deportivo estrenará el próximo 26 de abril su nuevo aforo: 70.000 espectadores. De todos ellos, se prevé que al menos cada club cuente al menos con 25.000 entradas para sus socios, aunque el número exacto y el precio de las mismas se decide este viernes en la reunión que mantienen sus representantes en la sede de la RFEF. Lo que sí está claro es que será la final más multitudinaria de los últimos años, ya que esta sede podrá acoger ahora a 10.000 aficionados más.
Y no queda mucho para ver al fin terminado «el Wembley sevillano», tal como lo definió Rafael Louzán, el actual presidente de la Federación. Según pudo comprobar este jueves in situ El Correo de Andalucía, los operarios ya están colocando el césped sobre el que se jugará este partido. Asimismo, continúan los trabajos para aumentar su capacidad, concentrados en la construcción del anillo bajo de la grada. Todo para que Sevilla vuelva a protagonizar otra noche histórica de fútbol.
Los hoteles esperan un nuevo lleno técnico
«Es un evento que va a llenar la ciudad al 100%», auguran desde la Asociación de Hoteles de Sevilla y Provincia. «La final de la Copa del Rey es una cita deportiva en la que se ocupan siempre los establecimientos hoteleros. De hecho el año pasado se logró alcanzar el lleno técnico«, recuerdan desde la patronal. En la edición de 2024 los hinchas de ambos equipos pusieron sus miras incluso «en negocios situados en el resto de la provincia«, apuntó en su día esta organización. A esto hay que añadir que en ese mismo fin de semana se celebra el Gran Premio de Jerez de motociclismo.
El impacto económico promete además ser superior al que se registró el año pasado, que según el Ayuntamiento rondó los 55 millones de euros. La relevancia internacional de ambos conjuntos -uno de los parámetros que se utilizan para calcular esta cifra- es máxima en esta ocasión, por lo que esta cantidad puede que sea aún mayor. Y también influye otro motivo bastante evidente: La Cartuja recibirá este año a varios miles de aficionados más tras las obras de ampliación con dos aficiones de clubes de fuera de la ciudad de Sevilla.
A la espera de las fan zone y el dispositivo policial para un partido de alto riesgo
El pasado año se desplegaron por la ciudad un total de 1.843 efectivos entre Guardia Civil y Policía Nacional y Local, una cifra cercana a la que compone el dispositivo de seguridad de la Semana Santa 2025. Tal como detallan desde la Subdelegación de Gobierno, en estos días previos al partido «se mantendrán varias reuniones» para diseñar el operativo para el fin de semana del 26 de abril. De igual forma, tendrá también una dimensión importante; como cualquier final de Copa del Rey, este Barça-Real Madrid será declarado de alto riesgo.
Otro de los puntos importantes a revisar es la ubicación de las fan zones. En las dos últimas ediciones, estos lugares de encuentro de las aficiones se localizaron en el entorno de la Torre Sevilla -en el caso de las aficiones de Athletic de Bilbao y Osasuna- y del parque del Alamillo (para los hinchas del Mallorca y Real Madrid, que disputó la final de 2023). Este aspecto, al igual que el reparto de entradas y los hoteles de concentración, es uno de los temas que se tratan en la reunión entre clubes de este viernes.
Asimismo, en esta puesta a punto de cara al evento, el Consistorio va a acometer actuaciones de «adecentamiento» en los alrededores del recinto deportivo donde se disputa el encuentro, tal como detallan fuentes municipales. Por delante, 22 días para que vuelva a rodar el balón en un estadio de La Cartuja más grande que nunca. La final de la Copa del Rey regresa a Sevilla por sexto año consecutivo. Y esta vez, con un Clásico.