El alisio mueve a Canarias hacia un futuro sostenible

Canarias no sería la misma sin los vientos alisios. No solo han marcado su historia, desde la navegación a vela, a los viejos molinos para moler el grano o extraer la vital agua de la tierra, sino que son quienes traen a las Islas la humedad necesaria para que crezcan nuestros bosques y llueva en nuestras montañas. Son estos vientos, tan de aquí, quienes llevan décadas convirtiéndose en los aliados de las islas en su transición hacia un futuro más sostenible. Soplando con fuerza desde el mar, penetran desde siempre en nuestra tierra y, gracias a la tecnología y al empuje de los pioneros que vieron en Canarias un paraíso para las renovables, se transforman en la energía que ilumina nuestros hogares, industrias, calles.

Enel Green Power España (EGPE), la filial de renovables de Endesa, lleva treinta y cuatro años bailando con el alisio en Canarias, lo que la convierte en precursora en la generación de energía eólica. Este hito arrancó en 1990 cuando la empresa instaló en el municipio tinerfeño de Granadilla su primer parque eólico de producción eléctrica. La puesta en funcionamiento de los primeros aerogeneradores fue producto del impulso tecnológico de la empresa.

Ya en 1988, Enel Green Power España, entonces bajo las siglas de Unelco, instaló en un reducido espacio de la central térmica de Granadilla, un parque eólico con carácter experimental. Un año después puso en funcionamiento otro parque de las mismas características en el horizonte de Arinaga, en Gran Canaria.

El éxito condujo a Endesa a crear Granadilla II en 1992 y, sucesivamente, a la inauguración de otros muchos parques a lo largo de la geografía isleña. En total la marca de renovables de Endesa suma 16 parques en la actualidad.

Enel Green Power España distribuye un total de 174 aerogeneradores con una potencia instalada de 65,15 MW, que añadida a Gorona del Viento en El Hierro, asciende a 76,88 MW. La producción de energía eólica de Endesa, a través de EGPE, para el periodo comprendido entre el año 2019 y junio de 2024, equivale al abastecimiento de 125.903 viviendas. Estos datos se traducen en una población cercana a las 350.000 habitantes.

Precursores de la ‘agroeólica’

Enel Green Power España fue pionera en energía eólica en las islas y, además, puso en práctica de manera anticipada en el parque eólico de Arico, en Tenerife, la compatibilidad entre la producción de energía eólica y la explotación agrícola. Arico arrancó en 1999 y desde ese momento las plantaciones de plataneras, tomateros y hortalizas conviven entre aerogeneradores. Este exitoso proyecto se adelantó varias décadas a lo que hoy se conoce como ‘agroeólica’, que consiste en aprovechar para el cultivo los terrenos no ocupados por los aerogeneradores.

Esta experiencia es similar en otros parques, como el de Santa Lucía, donde convive con los invernaderos de la zona, o el parque Finca de San Antonio, en el mismo municipio, que colinda con explotaciones ganaderas.

Vista del parque eólico de Teno, en Tenerife. / La Provincia

La empresa EGPE es también pionera en otros usos compartidos en sus parques eólicos. Un ejemplo destacado lo encontramos en el de Carretera de Arinaga, quien desde su creación 2002 está integrado en una zona industrial. Este parque también tiene uno de los retos tecnológicos de esta nueva era de renovación y modernización de instalaciones. En 2023 se procedió a su repotenciación, lográndose el desmantelamiento progresivo de parte de los aerogeneradores y su sustitución por otros más potentes y eficaces, sin cesar en la producción de energía durante las obras. El parque eólico Carretera de Arinaga es ahora el más moderno de Canarias.

Refugio de la hubara

Un ave endémica canaria, la hubara, encontró cobijo en el parque eólico de Cañada de la Barca, en Fuerteventura, construido en 1994 y del que forma parte Endesa. Entre aerogeneradores, la hubara localizó sorprendentemente un hábitat que la protegiera del tráfico de vehículos y el trasiego de personas. Treinta años después, generaciones de hubaras han prosperado y sobrevivido gracias a la protección de los gigantes de viento.

La empresa eléctrica construyó también 1994 los parques de Garafía, en La Palma, y el de Barranco de Tirajana, en Gran Canaria. Solo dos años después, en 1996, creó los de Epina, en La Gomera. Endesa forma parte también del parque de Los Valles, en Lanzarote, construido en 1993.

La instalación de parques eólicos a mediados de la década de los noventa del pasado siglo en Canarias era ya una realidad. La práctica totalidad de estas instalaciones tiene una antigüedad superior a las dos décadas desde su creación, por ello sus aerogeneradores han sido sustituidos progresivamente a medida que han ido concluyendo su vida útil, de unos veinte años, por otros más eficaces, de menor tamaño, más producción y menor impacto.

Los viejos aerogeneradores marca Made de los primitivos parques eólicos canarios han sido reemplazados por los modernos Enercon. Estos ofrecen, a diferencia de sus antecesores, una velocidad variable según la intensidad del viento, un generador síncrono, unas palas más eficientes y la capacidad de regulación de tensión o generación reactiva. Todo ello permite más estabilidad y eficacia en la producción de energía. En la actualidad, muchos de los parques son participados por Enel Green Power España e instituciones públicas que han generado exitosas inercias.

Gando, antecedente en 1950

El viejo aeropuerto de Gando, en Gran Canaria albergó en 1950 un pequeño aerogenerador Alergier de 15KW que, de modo auxiliar, permitía iluminar la pista de aterrizaje. La vida de este primigenio molino que bailaba con el viento perduró hasta la ampliación de las instalaciones a finales de la década de los sesenta del siglo XX.

Las islas continuaron siendo pioneras cuando en 1979 experimentaron con la energía eólica para generar electricidad con la que alimentar las plantas desalinizadoras. Un pequeño rotor de tres palas de fibra de vidrio y poliéster, instalado sobre una torre de acero, que alimentaba una turbina horizontal, con la que se generaron de forma experimental los primigenios y escasos kilowatios para la desalación de agua de mar.

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