Hola, no me líes ha sido un éxito en varias ciudades de España, ¿qué hace irrepetible a este espectáculo de stand-up comedy?
Lo que lo hace único es que no es solamente un show de stand-up, lo hay pero también se da una importante mezcla entre teatro, proyecciones, canciones, baile e improvisación con el público. Creo que lo que lo hace realmente distinto es que no es una señora que se sienta en un taburete con una botella de agua y se pone simplemente a hablar, sino que le da más vida. Tengo déficit de atención y empatizo mucho con la gente que se aburre rápido. Por ello, me propuse no estar más de 15 minutos soltando mis penurias, cada cuarto de hora habrá una canción, un vídeo o una sorpresa. La gente ahora mismo tiene mucha dispersión con los móviles y la tecnología, así que habrá mucho de todo para mantener la expectación. También se hará especial énfasis en la conexión con la audiencia, sacaré al escenario a algún espectador. En mi show interactúo bastante con los asistentes y es algo que me hace mucha gracia, porque cada ciudad es un panorama totalmente diferente. Lo bueno de hacer un espectáculo una misma es que sacas tus mejores recursos y lo que mejor se te da, haces lo que te da la gana y en lo que tú eres única.
¿Cómo describiría el estilo de humor que presenta en esta obra?
Se mezclan varios componentes a lo largo de toda la representación. Soy una mezcla entre una chica canalla y macarra con un punto muy Disney. Esa contradicción entre ser una princesa y una mujer moderna de hoy en día con todo lo que ello implica. Partiendo de esa base, se origina un cortocircuito bastante peculiar que consiste en rebatirte todo el día a ti misma y que estés en un sin vivir. Creo que bastantes mujeres se identifican y por eso es un espectáculo en el que empatizan mucho. A veces suben al escenario hombres y, en otras ocasiones, mujeres. Pero ellas se reflejan especialmente al compartir situaciones tan personales que resuenan en sus personas. Muchas veces cuando salgo del show me dicen «muchísimas gracias, ¡qué terapia!» Quedan agradecidas porque hay cosas que igual una no ha identificado tanto antes. Convives con dos personalidades, una moderna y una antigua, las dos viven y batallan dentro de ti y, al final, están todo el día discutiendo sin parar. Una grita «anda por favor, ¡no seas carroza» La otra con capricho pregunta «¿no me va a pedir salir?». La obra tiene un mensaje muy profundo relacionado con temas como el amor propio, la autoestima y el hecho de no dejar jamás tu valoración ni en manos de hombres ni en otras cosas, sino en ti misma.
La actriz española Alicia Lobo / LP / DLP
El humor puede ser muy subjetivo a los ojos del espectador, ¿cómo logra conectar con audiencias tan diversas durante sus giras?
Siempre tuve esa idea de hacer un espectáculo mío porque siempre me ha encantado escribir, pero cuando me ponía a redactar un guion terminaba escribiendo un monólogo en primera persona y pensando que era una narcisista. El humor me encanta y me daba cuenta de que al final, a lo largo de mi vida, siempre he querido hacer reír. Quiero que la gente a mi alrededor esté contenta y que se muera de la risa. Por otro lado, ahora tengo mucho material de relaciones, sexo y hombres. A lo largo del show me di cuenta y dije, «pero Alicia, una mujer formada y educada como tú, ¿solo te inquietan los hombres? ¡Eso no puede ser!». Esto fue para mí un punto de revelación importante y que se ve en el espectáculo. Hay más cosas en el mundo más allá de los hombres. Hablo también de todos los referentes que hemos tenido como mujeres: a las princesas Disney ya las conocemos, pero referentes modernos como Sexo en Nueva York, que parece que van de modernas y al final, son cuatro mujeres que solo hablan de tíos, que no se leen un libro en las diez temporadas y que solo cambian de modelito. Es una serie que parece muy feminista y es peor que Disney. Fui fan de Sexo en Nueva York y cuando la volví a ver me dije: «nos están envenenando». Por un lado, considero que el feminismo está avanzando mucho, pero por otro nos queda todavía bastante por progresar.
«A lo largo del show me di cuenta y dije, `pero Alicia, una mujer formada y educada como tú, ¿solo te inquietan los hombres? ¡Eso no puede ser!´»
¿Qué significa para usted presentar Hola, no me líes por primera vez en Gran Canaria?
Me hace una ilusión tremenda, las islas me han tratado muy bien siempre. Además, los canarios sois distintos a nosotros, los madrileños vivimos a la prisa en un lugar sin playas y vosotros estáis cerca de esos mares maravillosos. Tenéis que mirarnos y pensar «por favor, ¡dadles una tila en el aeropuerto!». Me apetece mucho ver qué tipo de público me encontraré en Las Palmas y cómo se recibe el proyecto. Yo creo que los canarios tenéis una filosofía de vida mucho más conectada con la naturaleza, el mar, la playa, el sol y con salir no tan enganchados al teléfono. Tengo ganas de averiguar cómo conectar este show con un público que tiene esa bonita calidad de vida.
El proyecto está escrito, dirigido y protagonizado por usted. ¿Cómo ha sido llevar todo el peso creativo?
Desde un principio no quería dirigirlo. Me encanta escribir, pero dirigir es una cosa que me da mucho respeto y la cual no me veía capaz. Al final entendí que lo tenía que hacer yo porque nadie de fuera conoce como una misma todo lo que puedes exprimir. Para mí ha sido una superación personal, me dije que era algo distinto a dirigir a otra persona porque una domina sus propios truquitos, sabe dónde brilla y dónde no. En conclusión, sacas lo bueno y metes la mano debajo de la sombra para sacar solamente lo que para ti es lo mejor. Me ha sido más fácil de lo que pensaba.
«Para mí ha sido una superación personal, me dije que era algo distinto a dirigir a otra persona porque una domina sus propios truquitos, sabe dónde brilla y dónde no».
Su trayectoria incluye cine, televisión, teatro y ahora stand-up. ¿Qué le llevó a explorar esta última faceta?
Empecé cuando a mi padre le dio un ictus y veíamos que se iba. Ese transcurso fueron cuatro o cinco meses en los que empecé a escribir. Creo que fue como el instinto de supervivencia ante uno de los palos grandes de la vida, entonces lo contrarrestas. Un numerólogo maravilloso al que acudimos muchos actores me dijo «tú vas de Wonder Woman pero porque estás escapando de tu otro lado torpe, patoso, fracasado y loser. Esa es la energía que tienes que mostrar».
¿Qué mensaje espera transmitir al público con este proyecto que presentará hoy al público canario?
No quiero hacer spoiler del mensaje final, pero básicamente el foco está en la autoestima y en el derecho que tenemos a fliparnos, lo que para mí significa venir a hacer nuestro propósito de vida por muy inalcanzable que nos parezca. Hemos venido para hacer algo, aquello que haríamos gratis y que nos hace sentir como niños, es algo que hay que honrar. Muchas veces hacemos otra cosa porque nos da miedo y creemos que tiene más salidas. La vida al final no es fichar y llegar a fin de mes, tiene que haber algo más porque si no este juego no tiene mucho sentido. No hay que vivir en el miedo, sino en lo que hemos venido a hacer.
«El foco está en la autoestima y en el derecho que tenemos a fliparnos, lo que para mí significa venir a hacer nuestro propósito de vida por muy inalcanzable que nos parezca»
Después de Gran Canaria, ¿qué sigue para Alicia Lobo y su espectáculo?
Estoy en un programa de televisión llamado Malas lenguas, se emitirá en La 2 y participo con bastantes cómicos. Aún queda un poco para verlo porque se estrenará en un par de semanas, pero será televisión en abierto y se podrá ver perfectamente en Canarias.