Kervin Arriaga ha sido el encargado de repasar este miércoles la actualidad del Real Zaragoza antes de realizar un nuevo entrenamiento para preparar el trascendental duelo de este domingo frente al Mirandés (14.00 horas). El hondureño no ha ocultado la preocupación del vestuario, el malestar por la falta de resultados, pero tampoco su convencimiento en el grupo, en el trabajo diario y en que el equipo va a darle la vuelta a la situación.
Algo que ha resumido ya en su primera intervención antes de hablar de su situación personal, de La Romareda y del partido del domingo. «El vestuario está un poco tocado, un poco dolido, pero también estamos confiando en lo que podemos hacer como grupo, como equipo. Estamos trabajando a diario para revertir esto y no tenemos duda de que así va a ser», ha señalado Arriaga.
Los resultados no llegan pero el equipo se agarra al trabajo para darle la vuelta a la situación, a «la confianza que tenemos en cada uno de nosotros». «Por ahí la molestia es porque no hemos hecho partidos malos sino que los resultados no se nos están dando. Pero como digo creemos en lo que podemos hacer como grupo, estamos trabajando para poder revertir esto lo más pronto posible y no tenemos dudas como grupo, no tenemos dudas, más allá de cómo nos sentimos en este momento, no tenemos dudas de que lo podemos cambiar empezando por ganar el domingo», ha indicado el futbolista.
Una confianza que comparte Gabi, el segundo entrenador con el que ha tenido que trabajar el hondureño en su corta estancia en Zaragoza. «Llevamos poco tiempo con él pero desde el primer día ha estado mostrándonos vídeos de los rivales, enseñándonos la experiencia que él tiene como jugador y ahora como entrenador. En el día a día está con nosotros mostrándonos vídeos, acciones de juego de los equipos. Él también está creyendo en nosotros, cree mucho en el trabajo que estamos haciendo y en que podemos cambiar esto», apunta.
Arriaga también ha reconocido que el Real Zaragoza necesita un triunfo para cambiar su estado anímico y su perspectiva. «Tenemos nueve finales de aquí en adelante. Creemos que ganando un partido tomamos ese respiro, ese aire que necesitamos para pensar mejor, para tener una buena toma de decisiones mejor. Y creemos que el domingo va a ser un partido importante para nosotros y tenemos que dar un paso firme y hacernos fuertes en casa», ha señalado.
Y ahí La Romareda va a ser clave- «Lo importante va a ser sumar en casa. Fuera hemos demostrado que podemos jugar, jugamos bien más allá de que los resultados no se nos dan pero creo que hemos hecho partidos importantes. Lo más importante va a ser no dejar escapar puntos en casa y hacernos fuertes«, apunta Arriaga, que espera contar con el apoyo de la grada. «Creo que La Romareda tiene un papel muy importante con nosotros, el juego anterior se hizo sentir y es un apoyo fundamental para nosotros. Son el jugador número doce que necesitamos y más como está el club».
Por eso invita a la afición a unirse al equipo, porque los jugadores también lo están pasando mal. «Nosotros también como jugadores sufrimos cuando no ganamos o no se nos dan los resultados pero invitarlos a que estén unidos con nosotros, que nosotros también estamos comprometidos a cambiar esto y esperamos darles pronto la alegría que se merecen».
El hondureño también ha hablado de su futuro, que el Real Zaragoza quiere que pase por quedarse en la capital aragonesa. «De momento estoy muy feliz aquí en Zaragoza, con mi familia estamos muy tranquilos. Eso le compete a mi representante, al club, ver qué pueda pasar con la situación. De momento, mientras esté aquí voy a intentar representar bien al Zaragoza y hacer las cosas bien«, ha dicho Arriaga, añadiendo después que espera «seguir mucho tiempo aquí, cambiar esto y devolver al Zaragoza donde se merece estar».