78 horas después de que Dani Alves fuese absuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJ) del delito de agresión sexual por el que fue condenado a cuatro años y medio de prisión en 2024, Joana Sanz anunciaba a través de sus redes sociales que está embarazada y que en los próximos meses el brasileño y ella se convertirán en padres de su primera hija en común.
Dificultades para quedarse embarazada
Con un emotivo post, la modelo revelaba las dificultades que ha tenido para lograr su sueño. Cinco años en los que ha sufrido tres abortos, se ha sometido a dos FIV y a una operación de trompas, y un diagnóstico de endometriosis que complicaba más las cosas. Sin embargo, no tiró la toalla y el último embrión que tenía congelado culminaba en un embarazo sobre el que ha hablado por primera vez en exclusiva en la revista ‘¡Hola!’.
Una entrevista en la que se abre en canal y en la que revela la reacción de Alves cuando le contó que iban a ser padres después de cinco años intentándolo. «Dani tuvo fe en que sería la definitiva desde el minuto cero. Cuando se lo conté, no pudo parar de llorar toda la tarde. Solo daba gracias a Dios» ha relatado emocionada, reconociendo que aunque los últimos dos años -desde la detención de su marido por violar presuntamente a una joven en la discoteca Sutton de Barcelona el 30 de diciembre de 2022- ha vivido «momentos muy duros y una auténtica montaña rusa emocional», ahora tiene una «felicidad desbordante y una bendición que viene en camino».
Divorcio tras la detención de Alves
Además, confiesa que aunque llegó a afirmar que iba a pedirle el divorcio al brasileño tras su detención, «nunca fue una idea en firme, y en cuanto le vi, durante la primera visita (a prisión) esa idea de querer romper desapareció y se transformó en querer luchar por sanar«, puesto que como deja claro «siempre confié en él y creí en su inocencia».
Unas declaraciones tras las que Alves ha reaparecido acompañado de su abogada, Inés Guardiola, con la que ha visitado un céntrico bufete del centro de Barcelona para decidir la estrategia a seguir tras su absolución y valorar si reclama una indemnización, y una cantidad por los daños y prejuicios que le causó su condena.
Y aunque no ha querido pronunciarse sobre su futura paternidad ni sobre cómo se encuentra Joana, su inmensa sonrisa -la primera vez que le vemos así desde que fue absuelto el pasado viernes- habla por sí misma y refleja lo feliz que está por el embarazo de su mujer.
Haciendo oídos sordos a las preguntas de la prensa, Dani tampoco ha querido aclarar si como se ha dicho su familia -con la que la modelo no tendría relación- se enteró de su próxima paternidad por redes sociales, dejando en el aire si viajarán pronto a España para celebrar tanto su libertad como el embarazo de Joana.