“Se había ahogado con su propio vómito. No pudimos hacer nada”, contaba, destrozada, Ramona, la madre de la niña de 5 años asesinada en Llano de Brujas, en Murcia, a manos, presuntamente, del exnovio de la mujer, Jesús, un sujeto que fue detenido horas después en Torrevieja.
“¿Para qué preso? Es mejor cogerlo ahí por la calle. Queremos justicia”, clamaban, alrededor de Ramona, sus parientes y vecinos.
La mujer, sentada en una silla en su pueblo, Patiño, en la puerta de la casa de Amalia, una allegada, fumaba entre lágrimas y apretaba contra el pecho una foto de la pequeña Nadia. “Hoy hace 14 años mi madre que se murió”, decía a La Opinión. “Ya no voy a ver más a mi negrica”, se lamentaba, rota.
“Ayer me decía que le hiciese hamburguesicas para comer”, rememoraba Ramona, que recibía besos y abrazos de sus familiares.