La guerra arancelaria se ha consumado. Muchos eran los que se aferraban a la idea de que la ofensiva arancelaria estadounidense iba a ser exclusivamente una estrategia negociadora, pero el presidente de EEUU, Donald Trump, ha sido fiel a sus amenazas. Los analistas asistieron la noche del miércoles estupefactos a lo que convienen es la apertura de un nuevo orden económico mundial, un punto de ruptura para el que ni economistas ortodoxos ni progresistas tienen argumentos que justifiquen la ofensiva arancelaria de EEUU y la nueva ola de proteccionismo que se desata.
El anuncio de Donald Trump confirmó lo anunciado pero fue relativamente prudente en los aranceles finales. Del 10% para la mayoría de países y del 20% para la UE.
Para Ángel Saz, director de EsadeGeo, los aranceles recíprocos «rompen definitivamente el sistema de comercio tras la segunda guerra mundial». La filosofía de poner un arancel diferente a cada país trastoca las prácticas aplicadas hasta ahora especialmente centradas en ámbitos de actividad. Para Saz, el impacto final de las medidas de Trump dependerá también de la reacción de la UE, si el contraataque es drástico el efecto en el PIB será mayor.
La profesora del IESE Nuria Mas, en el Encuentro del Sector Sanitario celebrado este miércoles reconocía antes de conocerse el alcance de las medidas propuestas por la noche que la estrategia arancelaria de Trump «cambia todas las reglas del comercio internacional y va a tener un impacto negativo para el crecimiento económico y la inflación». La profesora expresa también sus dudas sobre que la mejor solución en estos momentos sea que Europa aplique contramedidas, ya que eso generará un círculo pernicioso que agravará todavía más la situación.
Axel Botte, jefe de estrategia de mercados en Ostrum AM, empresa francesa de gestión de activos, apunta que «el arcaico concepto de Trump en torno al comercio no solo ha socavado la libre circulación de mercancías en Norteamérica, sino que puede haber entregado a China el liderazgo económico mundial».
¿Efecto transitorio en los precios?
Pero para algunos analistas el efecto de la inflación arancelaria en Estados Unidos podría ser transitorio. Según los expertos del Deutsche Bank el impacto en la inflación estadounidense de los aranceles que Trump “podría ser solamente transitorio”. La idea es que los inversores institucionales que buscan cubrirse sobre posibles subidas de precios futuras acuden al mercado de derivados financieros donde negocian contratos de diversos plazos. «Una de las cosas más llamativas de esta nueva inflación arancelaria que están dando en precio es la ausencia de ningún impacto aparente a más de un año vista», escriben. «Esta evolución de los contratos es consistente con los comentarios que llegan desde diferentes autoridades de la Reserva Federal como el presidente Jerome Powell, afirmando que es poco probable que el efecto inflacionista de los aranceles se sostenga a lo largo del tiempo», han apuntado los analistas.
Para Tom Harvey, analista de Aberdeen Investments, la estrategia de Donald Trump con los aranceles puede abrir campos de desarrollo a medianas empresas estadounidenses. En su opinión, «el impulso a la producción nacional, la diversificación de la cadena de suministro y la innovación pueden impulsar el crecimiento de los beneficios de muchas empresas a largo plazo, especialmente los de empresas de pequeña capitalización que ganarán atractivo en la bolsa.
Para Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, entidad aseguradora sin ánimo de lucro, «la economía estadounidense, en sus grandes cifras, sigue comportándose razonablemente bien, al igual que sus empresas. Pero el nivel de ruido político y de incertidumbre regulatoria es tal, que amenaza con el peor de los mundos: un deterioro simultáneo de la renta variable y del mercado de deuda al otro lado del Atlántico».
En Estados Unidos, una nueva encuesta de la Facultad de Derecho de la Universidad de Marquette reveló esta semana que más de la mitad de los adultos estadounidenses creen que los aranceles perjudicarán la economía y aumentarán la inflación. Esta noticia coincide con un nuevo análisis del grupo de expertos Anderson Economic Group, con sede en Michigan, que reveló que los aranceles a los automóviles (del 25%) podrían aumentar el precio de los vehículos importados hasta en 20.000 dólares. Las dudas de los estadounidenses chocan de plano con el discurso de Trump en la Casa Blanca, atribuyendo los males del país a la comunidad internacional, algo que los aranceles deberán solventar.