En los últimos meses, se ha observado un número significativo de bazares y otros comercios regentados por empresarios de origen chino en Mallorca que han cesado su actividad o se encuentran en proceso de liquidación.Esta situación, aunque afecta principalmente a la comunidad china, refleja desafíos más amplios que impactan al pequeño comercio en la isla.
Hace unos días la Policía Local de Palma tenía que ir al Polígono de Son Castelló por el caos de tráfico generado por el aluvión de personas que se acercaron a uno de esos bazares que regalaba los productos por cierre.
varios factores
Según ha explicado en COPE el presidente de ACHINIB, Fang Ji, no hay motivos para preocuparse. Las razones detrás de estas decisiones pueden variar según cada negocio, pero en términos generales, destaca varios factores clave que han contribuido a esta tendencia. En primer lugar, la inflación sostenida, el incremento de los costes de alquiler y suministros, y la evolución de los hábitos de consumo han ejercido una presión considerable sobre la rentabilidad de muchos pequeños negocios.
Esta coyuntura económica, sumada a la creciente competencia de las grandes superficies y el auge del comercio electrónico, ha dificultado la supervivencia de algunos modelos de negocio tradicionales.
Endurecimiento normativo
En segundo lugar, algunos empresarios han señalado que el endurecimiento de ciertas normativas administrativas y fiscales ha representado un obstáculo adicional para la continuidad de sus actividades. La adaptación a estas nuevas exigencias implica, en muchos casos, inversiones y ajustes que no todos los negocios pueden afrontar.
Finalmente, señala Fang Ji razones personales y la búsqueda de nuevos horizontes empresariales también han influido en la decisión de algunos propietarios de cerrar sus puertas. Y es que asegura que «la pandemia y los cambios económicos han llevado a muchos a reconsiderar su futuro profesional y explorar otras oportunidades».
Cierre de un bazar chino en Palma
Todo esto ocurre, además, tan solo unos días después del anuncio por parte de Bruselas sobre la recomendación de preparar un kit de emergencia de 72 horas, lo que ha avivado aún más las teorías conspirativas y la inquietud.
Este kit, impulsado por la Comisión Europea como medida de prevención ante posibles emergencias, incluye artículos básicos como agua, alimentos, linternas, baterías o medicamentos. Asegura Fang Ji que ha hablado con los comerciantes que han cerrado sus negocios, y los motivos del cierre no se deben para nada a estos asuntos.
Desde la Asociación China de Empresarios de Baleares (ACHINIB), se reconoce la valiosa contribución que la comunidad china ha realizado durante décadas al tejido comercial y empresarial de la región. «Apoyamos firmemente a nuestros empresarios y trabajamos en estrecha colaboración con las instituciones locales para promover un entorno favorable para todos los emprendedores en Baleares», ha declarado.

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