De la misma manera que las familias revisan cada año el calendario para ver cuando cae la Semana Santa, esa festividad itinerante que tanto puede aparecer a mediados de marzo, como coincidir con Sant Jordi (23 de abril), como caer a caballo entre un mes y otro, y organizar sus vacaciones; los empresarios hacen lo propio a la planificar sus contrataciones. Algo que este mes de marzo, con las festividades todavía lejanas, ha marcado las estadísticas de empleo.
El empleo creció en 161.492 ocupados respecto a febrero, hasta un total de 21,35 millones de trabajadores en activo. No es un mal dato si se compara con los saldos registrados en el lustro previo al covid, cuando lo habitual era que la Seguridad Social ganara alrededor de 150.000 afiliados. Pero sí es el más flojo de los últimos tres años, cuando lo habitual ha sido orillar, por arriba y por abajo, los 200.000 nuevos afiliados.
El paro, por su parte, descendió un mes más, en 13.331 personas respecto a febrero y dejó una cifra total de desempleados de 2,58 millones de personas apuntadas en las listas del Sepe. El descenso del desempleo experimentado este marzo fue menos de la mitad de intenso que el año pasado, si bien, por la persistencia en la disminución durante los últimos años, la cifra total de parados es la menor desde 2008. Lo que, como viene siendo habitual desde hace décadas, no es incompatible con el hecho de que España siga siendo el país de la UE con mayor tasa de paro.
Los datos de empleo de este mes de marzo se explican, en parte, por ese efecto demorado de la Semana Santa, pero también por otras variables. Sectores como la hostelería ya han activado la maquinaria de refuerzos para cubrir la campaña (+61.477), si bien su intensidad ha sido menor, por ejemplo, que el año anterior (+81.151) y presumiblemente culminarán sus incorporaciones en los próximos días, ya a computar en abril.
No obstante, la nota desalentadora es que, más allá de las actividades más estacionales, el comportamiento del resto no está siendo para salir en romería. Ningún sector, más allá del restaurador y aledaños, está empujando con especial ahínco y si se resta el efecto temporada, mediante la fórmula que aplica el propio Gobierno para tratar de depurar la nitidez de la fotografía, marzo del 2025 fue un mes particularmente flojo.
Según ese filtro de los datos desestacionalizados, según la Seguridad Social tan solo se crearon 23.079 empleos, menos de la mitad que en febrero (+58.735) y todavía menos si se compara con marzo del año pasado (+63.483). Siguiendo con los datos aplicado ese mismo filtro, hay varias actividades económicas que empiezan a mandar señales de alarma, como la construcción, la industria del auto o la agricultura.
Catalunya lidera la creación de empleo
Catalunya, con 30.196 nuevos ocuapdos, lideró la creación de empleo en el conjunto de España, aportando uno de cada cinco nuevos trabajadores respecto a febrero. Dobló a Madrid en ocupación generada (+16.063) y se ubicó por delante de Balerares (+28.931) y Andalucía (+26.459); estas dos el mes que viene, presumiblemente, dejarán cifras especialmente buenas.
Las condiciones en las que se están generando esos nuevos contratos son, en general, de estabilidad; en la tónica generada por la reforma laboral de 2021. Casi la mitad de los nuevos contratos firmados en marzo fueron indefinidos y el peso de los trabajadores temporales, sobre el conjunto de asalariados, se mantiene por debajo del 12%, cuando en el periodo 2017-2021 dicho promedio ascendía al 29,5%.