Una turba linchó a 16 viajeros que se desplazaban en un camión en el sur de Nigeria tras sospechar que podían ser secuestradores al portar algunos armas de fabricación de casera, informó la Policía.
En un comunicado emitido a última hora del viernes, las fuerzas del orden precisaron que las víctimas fueron asesinadas este jueves en Uromi, ciudad del estado de Edo, después de que el vehículo que las transportaba desde Port Harcourt, en el estado también meridional de Rivers, fuera detenido por vigilantes locales.
Los vigilantes descubrieron armas de fabricación local en el camión, hallazgo que alimentó las sospechas de que las víctimas podían ser secuestradores, declaró Moses Yamu, portavoz de la Policía de Edo, en el comunicado.
Los vigilantes dieron la alarma, lo que provocó que algunos miembros de la comunidad y transeúntes atacaran y lincharan a 16 ocupantes.
«El camión que los transportaba también fue incendiado», añadió Yamu, al señalar que agentes policiales llegaron posteriormente al lugar y rescataron a algunos de los pasajeros.
El portavoz agregó que dos de los viajeros sufrieron lesiones de diversa consideración y fueron trasladados al hospital.
El presidente nigeriano, Bola Ahmed Tinubu, condenó el asesinato de los 16 viajeros.
En una declaración divulgada por Bayo Onanuga, su asesor de prensa, el presidente ordenó a las agencias de seguridad que realicen una «investigación rápida» sobre el suceso y «castiguen» a los responsables.
La ONG pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) también expresó su conmoción por el asesinato de los viajeros.
Videos virales en redes sociales muestran a las víctimas cubiertas de sangre, suplicando por sus vidas mientras una multitud los vitoreaba y observaba cómo eran agredidos con hachas, piedras, dagas, barras de hierro y machetes, según AI.
«Las autoridades nigerianas deben investigar de forma inmediata y transparente el linchamiento de al menos 16 viajeros, cuyo vehículo fue bloqueado antes de que fueran brutalmente atacados y quemados vivos por vigilantes y jóvenes armados en Uromi», exigió el director de Amnistía en Nigeria, Isa Sanusi.
Algunos estados de Nigeria -sobre todo del centro y noroeste- sufren ataques incesantes por parte de bandidos, término usado en el país para nombrar a las bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para exigir cuantiosos rescates y a cuyos integrantes las autoridades tildan a veces de «terroristas».
Los ataques se repiten pese a las repetidas promesas de terminar con la violencia por parte del Gobierno nigeriano, que suele asegurar que ha reforzado el despliegue de fuerzas de seguridad.