Microsoft y Ninja Theory están desarrollando lo que han denominado el primer World and Human Action Model (WHAM), una prometedora, a la par que ambiciosa inteligencia artificial generativa llamada Muse, que pretende marcar un punto de inflexión en la producción de videojuegos. Con el respaldo de un gigante tecnológico como Microsoft y la experiencia creativa del equipo con base en Cambridge, Reino Unido, está herramienta promete la automatización de procesos de creación en entornos y mecánicas de juego. En teoría, ofrecerá a los desarrolladores soluciones más potentes y flexibles.
Creación y personalización
El objetivo principal de Muse pasa tanto por simplificar como por acelerar el desarrollo de videojuegos. Esto permitirá a los estudios generar tanto escenarios complejos como mecánicas, sin la necesidad de recurrir a los prolongados procesos habituales. Su tecnología está basada en algoritmos avanzados de inteligencia artificial que analizan patrones, comportamientos y reglas predefinidas para producir resultados que se adapten a las necesidades específicas de cada producción.
«Queremos que WHAM sea un aliado para los desarrolladores, no un sustituto», señala Tameem Antoniades, director creativo de Ninja Theory. «Nuestro planteamiento consiste en ofrecer herramientas que potencien la creatividad y permitan a los equipos centrarse en lo que mejor saben hacer: contar historias y diseñar experiencias inolvidables».
La Inteligencia Artificial generativa
Si bien la IA ya ha demostrado su potencial para optimizar ciertos aspectos del desarrollo de videojuegos, con WHAM se pretende ir un poco más allá. Mediante un sistema que combina machine learning, algoritmos generativos y redes neuronales avanzadas con mínima intervención humana, asegura que es capaz de producir entornos con un elevado grado de detalles y mecánicas de juego funcionales.
Muse llega dispuesto a hacerse un hueco tanto en el desarrollo AAA como en el de estudios independientes, al facilitar elementos que históricamente han requerido recursos considerables. En el plano práctico, está automatización inteligente también abrirá la puerta a experiencias personalizadas, donde los jugadores podrán interactuar en mundos generados en tiempo real y responder a retos adaptados a su forma de juego.
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Un nuevo paradigma en la creación digital
Si los procesos de WHAM se traducen en una tarea más ágil para la creación de videojuegos, y en más vías para explorar conceptos jugables complejos, los equipos de desarrollo podrán dedicar más tiempo a otras labores, como la narrativa o el diseño de personajes, mientras que la IA sería la encargada de generar entornos y mecánicas bajo parámetros específicos.
Microsoft y Ninja Theory se han mostrado impacientes por comenzar a integrar Muse en sus proyectos, pero también de ofrecer la tecnología como una herramienta accesible para estudios de todo tipo y estilo. Aunque todavía queda algo de tiempo hasta que eso se produzca, ya que se encuentra en fase embrionaria de desarrollo. «Es una evolución natural de la IA aplicada a la industria», afirma Antoniades. «Creemos que WHAM puede cambiar la manera en que se crean los videojuegos, desde la preproducción hasta la iteración final».
Gran parte de la comunidad teme que una automatización excesiva pueda restar autenticidad o creatividad a los proyectos, Microsoft y Ninja Theory aseguran que su IA se ha diseñado para complementar el trabajo humano, no para reemplazarlo. Habrá que estar atentos a su evolución y, quizás, prepararnos para un nuevo paradigma en la creación digital.