Familiares de las víctimas de la dana que han declarado este jueves ante la jueza de Catarroja, que instruye la causa de las riadas del 29 de octubre, han insistido en que el teléfono de Emergencias 112 no atendió sus llamadas el día de las inundaciones.
Así lo han señalado Ana María Coll, que perdió a su hijo de 3 años y a su marido en Sot de Chera, y Fernando Ferrari, cuñado de una fallecida por la dana en Riba-roja, después de comparecer ante la jueza, que esta semana ha llamado a declarar a casi una veintena de familiares y allegados de víctimas de las riadas.
Antes de entrar a declarar, Ana María Coll ha explicado que estaban en una finca en la que trabajaba su marido y el agua les pilló de improviso. «Vino como un tsunami de repente, sobre las 22.45 horas«, ha explicado; «la finca colapsó» y se derrumbó la mitad con su pareja dentro.
«Me quedé impactada porque no me lo esperaba, y a los 10 minutos o así» se precipitaron al vacío ella y sus hijos, «con la mala suerte de que a mi hijo le pegó una viga y lo mató en el acto y mi hija sobrevivió conmigo», ha contado a Efe.
«Nadie vino a rescatarnos»
Ana María y su hija pasaron toda la noche sobre los escombros «aguantando el frío, el ruido del agua y la lluvia y con mi hijo muerto al lado; nadie vino a rescatarnos», ha relatado antes de afirmar que tiene «muchas llamadas al 112 por los dos móviles, el de mi pareja y mío», pero nadie contestaba, «estaban colapsados, no daban señal».
Respecto al proceso judicial ha asegurado que quiere «justicia, que acaben todos donde tienen que acabar» y ha sostenido: «Quiero que dimita ese señor -Mazón-, que tenga dignidad, que tenga vergüenza por lo que ha hecho. No quiero ni que me pida perdón, tiene que pagar porque no estaba en su trabajo».
Ha explicado que el cuerpo de su marido apareció el 25 de noviembre en Vilamarxant y a su hijo se lo entregaron el 15 de noviembre; ha reiterado que no entendía nada de lo que pasaba y todo fue «un caos», y ha lamentado que en el pantano de Buseo, que se desbordó y causó las inundaciones en Sot de Chera, «no se ha arreglado nada» y en el municipio aún no tienen puentes.
Casi 200 llamadas al 112
Por su parte, Fernando Ferrari, que acompaña a su hermano y a su sobrina, ha dicho que ambos «tienen contabilizadas casi 200 llamadas al 112 sin ninguna con respuesta» y la última conexión con su cuñada Eva fue a las 19.39 antes de la recepción del Es-Alert a 20.11 horas.
Ha detallado que ella salía de trabajar del polígono de la Reva de Riba-roja con una compañera en el coche y el agua les sorprendió, subieron al techo del vehículo y un golpe de agua las despidió a las dos, «con la mala fortuna de que mi cuñada falleció y su compañera afortunadamente se salvó».
La hora de las comunicaciones
Ferrari ha comentado que la jueza se ha interesado por «las horas» en las que contactaron con la víctima y en la que sucedieron los hechos; «les ha preguntado sobre todo por el tema de las llamadas al 112», y ha señalado que su hermano ha presentado a la jueza «todas las comunicaciones que tuvo con su mujer y todos los horarios».
Ha asegurado que la Generalitat «no ha indemnizado con ningún euro a las familias de las víctimas de los fallecidos, solo lo ha hecho el Gobierno de España, que llamó a mi hermano para ver si habían recibido la indemnización, para ver si estaba todo bien y cómo estaban».
Ferrari ha agradecido a la jueza Núria Ruiz «su dedicación y sobre todo por la empatía y por la amabilidad que ha tenido con mi hermano y con mi sobrina en este trago que están pasando tan duro para ellos».