Una nueva investigación muestra que los psicópatas tienen una relación compleja con el dolor, que en parte puede ser responsable de su falta de empatía: al sentir menos dolor, sus límites para generarlo parecen borrarse. Aunque el dolor se registra a nivel cerebral, es procesado de forma diferente por los psicópatas.
Un estudio publicado en 2024 en la revista PLoS ONE y que es presentado en un reciente artículo en The Conversation por las investigadoras Sophie Alshukri y Minna Lyons, de Liverpool John Moores University, en Reino Unido, desarrolla un innovador análisis sobre el comportamiento de los psicópatas, profundizando en cómo los individuos con estos rasgos procesan el dolor.
La principal hipótesis de Alshukri y Lyons, quienes lideraron la investigación, sostiene que los psicópatas procesan el dolor de manera distinta al resto de las personas, aunque sus respuestas corporales frente a las experiencias dolorosas sean prácticamente idénticas a las de la población general.
Una forma diferente de sentir dolor
Las especialistas pudieron demostrar que el cuerpo de un psicópata reacciona ante estímulos dolorosos de forma “normal”, pero la interpretación consciente y emocional de esa señal se ve notablemente alterada. Según esta visión, el hallazgo explicaría en parte por qué las personas con rasgos psicopáticos no tienen empatía frente al dolor de otros, y pueden de esa forma producirlo sin limitaciones.
Estudios previos brindan apoyo a esta teoría: una investigación de 2022 mostró que las personas con rasgos psicopáticos más pronunciados mostraron menor actividad cerebral al sentir dolor. De la misma forma, un estudio de 2020 evidencia que las redes cerebrales utilizadas en el procesamiento del dolor también se emplean para procesar la empatía.
En consecuencia, esto podría significar que si las personas con mayor cantidad de rasgos psicopáticos no sienten tanto dolor de manera individual, sus percepciones del dolor de otras personas también podrían reducirse a través de esta red compartida. Vale recordar que la psicopatía es un trastorno de la personalidad en el cual las funciones perceptivas y mentales no se ven mayormente afectadas, pero se advierten alteraciones graves de la conducta social de la persona.
Huellas en la actividad cerebral
La investigación se apoya en técnicas de neuroimagen, como la resonancia magnética funcional (fMRI), para observar la actividad cerebral durante la exposición a estímulos dolorosos. Los resultados indican que regiones cerebrales cruciales para el procesamiento emocional, como la ínsula y la corteza cingulada anterior, muestran patrones de activación atípicos en psicópatas.
Referencia
Psychopathy, pain, and pain empathy: A psychophysiological study. Sophie Alshukri et al. PLoS ONE (2024). DOI:https://doi.org/10.1371/journal.pone.0306461
De esta manera, aunque el dolor se registra en el cerebro, la “lectura” emocional de esa experiencia no se produce de la misma forma que en individuos sin rasgos psicopáticos. Este hallazgo sugiere que la capacidad de sentir y de reaccionar ante el dolor de manera emocionalmente significativa podría estar comprometida en estos individuos.
En ese sentido, la presencia de una respuesta fisiológica intacta junto con una experiencia emocional disminuida sugiere que, en el caso de los psicópatas, la insensibilidad no se trata de una incapacidad física para sentir dolor, sino de una alteración en el procesamiento cognitivo y emocional del mismo. Las conclusiones podrían modificar el tratamiento de esta patología y abrir el camino hacia nuevas instancias terapéuticas.