6 de cada 10 alumnos y profesores coinciden en que no hay suficiente formación sobre el uso adecuado de la Inteligencia Artificial en los centros educativos. Así lo recoge el estudio “Educar en la era de la IA” de Empantallados y GAD 3 que muestra cómo los adolescentes no tienen duda de que la tecnología es un potente aliado para el aprendizaje con esta tecnología, ante la que los profesores se muestran bastante más reacios.
“El informe muestra que la IA no va a sustituir a la inteligencia humana, que no todo lo que permita la tecnología es bueno y, que, por tanto, tendremos que regularlo y autorregularnos, pero que precisamente para evitar que haya consecuencias perversas de esa tecnología lo mejor que podemos hacer es aprender a manejarla. Actualmente, hay una brecha entre el uso que se hace de esta tecnología en el ámbito educativo y la formación que se ofrece para poderlas utilizar y creo que este gap se va a resolver de forma muy rápida”, explica a COPE el presidente de GAD 3 Narciso Michavila.
Según refleja la sexta edición del informe “Educar en la era de la IA. 7 habilidades necesarias en un entorno cambiante”, 8 de cada 10 estudiantes consideran que la IA es una ayuda que mejora su aprendizaje y para 7 de cada 10 ha cambiado su forma de estudiar. El 54 por ciento de estos adolescentes consideran que hay profesores que piden trabajos que ya no son útiles por la existencia de esta tecnología, pero solo el 10 por ciento piensa que la IA podría reemplazar a esos docentes.
“La buena noticia para los profesores es que los propios alumnos son conscientes de que van a necesitar a sus profesores más que nunca. Al mismo tiempo, la IA va a obligar a estos docentes a cambiar tanto las tareas y competencias que exigen a los estudiantes como la forma de evaluarlas”, subraya Michavila.
Alumnos muy favorables y profesores más reacios
Pero si los alumnos están convencidos de que la IA es un potente aliado para su aprendizaje, los profesores tienen más dudas. A 6 de cada 10 les preocupa que esta tecnología genere dependencia en los alumnos y que impacte negativamente en su capacidad de esfuerzo. El 70 por ciento aseguran saber cuando un trabajo ha sido generado con IA y el mismo porcentaje impone restricciones que se saltan la mayoría de los alumnos.
De hecho y, según refleja el informe, el 30 por ciento utiliza IA para hacer íntegramente sus trabajos. El mismo porcentaje la usa además para hablar de temas personales.
El uso de pantallas por parte de los menores es objeto actualmente de debate en todo el mundo. En España el curso que viene va a estar regulado ya en 7 comunidades autónomas. La Comunidad de Madrid se ha convertido en la primera región española en eliminar el uso individual de móviles y dispositivos digitales en los colegios y también en Murcia están vigentes ya estas limitaciones a la exposición a la tecnología de los alumnos.
El Gobierno acaba de aprobar, por su parte, la Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales. Pendiente de la luz verde del Congreso establece nuevos delitos y penas de cárcel para quienes creen imágenes con IA de contenido sexual o vejatorio. Entre las recomendaciones para el ámbito educativo establece la prioridad de lo analógico en infantil y primaria y el uso de la tecnología solo a partir de secundaria y como herramienta didáctica.
¿Qué habilidades nos serán útiles en la era de la IA?
En este entorno cambiante de herramientas generativas, el estudio revela que hay una serie de habilidades humanas que se hacen más necesarias que nunca y que nos llevarán, según subraya Elena Martínez Gallardo directora de proyecto Empantallados, a potenciar lo genuinamente humano al tiempo que nos beneficiamos de una tecnología que nos ayuda y nos potencia y con la que sí o si vamos a convivir.
Para el buen uso de esta herramienta, que ha llegado tan rápido, tal y como ha insistido María Comín, responsable de educación en Microsoft España, hay una receta, y es “la formación y capacitación en el recurso, hay que darle un sentido y facilitar un uso de la IA desde la ética, porque no todo vale. Debemos fomentar en pensamiento crítico a los estudiantes para que los estudiantes, desde que son muy pequeños, se hagan reflexiones, preguntas, se cuestionen…”.
Estas son, según señalan desde Empatallados, las 7 habilidades humanas que se consideran necesarias en este entorno cambiante.
- La adaptación al cambio. En la era de la IA, las habilidades humanas más necesarias son las relacionadas con la adaptación al cambio (resolución de problemas y capacidad de aprendizaje); así lo perciben los adolescentes, profesores y padres. La IA trae cambios, pero los estudiantes no los ven con miedo: más de 7 de cada 10 adolescentes perciben como positivo el impacto de la IA en su futuro profesional. Padres y profesores se muestran un poco menos optimistas: más de la mitad valoran positivamente el impacto de la IA en el futuro profesional de sus hijos y alumnos (en concreto, 55% y 59% respectivamente). Entre ellos, los que utilizan la IA son los que hacen una valoración más positiva.
- Pensamiento crítico. El reto actual no es acceder a la información, sino distinguir entre la sobreabundancia de contenidos. Más del 50% de los alumnos afirma comprobar siempre o frecuentemente la información que ofrece la IA. Este porcentaje asciende al 63% entre los alumnos que perciben como muy presente la IA en su educación. Más del 40% de los adolescentes reconoce haber compartido información, que posteriormente ha descubierto que era falsa.
- Creatividad. Adolescentes, profesores y padres subrayan la necesidad de la creatividad. Los profesores que no utilizan la IA apuestan por un uso restringido a actividades específicas. Pero, si los límites no son efectivos, ¿cuáles son las medidas eficaces? El 47% de los profesores cree que es importante fomentar que los alumnos razonen y conecten ideas, más allá de las respuestas generadas por IA. En definitiva, enfrentarse a la realidad con creatividad.
- Relaciones interpersonales. El 70% de los adolescentes reconoce que el uso de la IA puede influir en su relación con los demás o en su capacidad de empatía. Las máquinas están modificando las interacciones con otras personas. Casi un 30% de los adolescentes utiliza la IA para hablar sobre temas personales o decisiones importantes. Y el 14% de los padres piensa que la IA podría sustituirles en ciertas funciones como padre/madre; por ejemplo, dando consejos a sus hijos sobre decisiones importantes.
- Capacidad de esfuerzo. Uno de los principales retos para más del 60% de los profesores, es que la IA tenga un impacto negativo en la capacidad de esfuerzo de los alumnos, y en su dependencia de esta herramienta. En torno a un 40% de los profesores afirma haber observado que sus alumnos han utilizado la IA para generar respuestas sin entender conceptos o para evitar hacer el trabajo autónomamente. Los padres y profesores que hacen un uso mayor de la IA, perciben mayor desafío en la necesidad de formar en las habilidades críticas y creativas. Y los que hacen un menor uso, temen más a la dependencia, a la menor interacción social y al aumento de la desinformación.
- Aprendizaje intergeneracional. La IA puede ser un punto de encuentro para que adolescentes y adultos compartan aprendizajes. El 75% de los padres que usa IA, han tenido conversaciones con sus hijos sobre esta herramienta, frente al 50% de los padres que no la ha usado. El 45% de los padres que ha tenido esta conversación reconoce que le ha servido para aprender sobre cómo funciona esta herramienta.
- Responsabilidad ética. Además, cuanto más potente es la tecnología, más necesaria es la ética. Por ello nos jugamos mucho en la educación en el aspecto ético de la IA. Según el estudio, el 50% de adolescentes manifiesta que el centro educativo no le está preparando para utilizar la IA de forma ética.