El petróleo ha subido este miércoles a medida que se espera una reducción de la oferta mundial, después de que la Administración de Información Energética de EEUU mostrara una reducción de las reservas de crudo en el país. Esto se suma al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un arancel del 25% a los países que compren petróleo o gas procedente de Venezuela.
En este sentido, el barril Brent, de referencia en Europa, ha ganado un 1,11%, hasta los 73,83 dólares; mientras que el barril West Texas, de referencia en EEUU, ha avanzado un 1,04%, hasta los 69,72 dólares.
Patrick Munnelly, estratega de mercado de Tickmill Group, asegura que estas subidas se producen por el aumento de las «expectativas de una oferta global más limitada tras la imposición de aranceles estadounidenses a los países que compran crudo venezolano».
Por su parte, Ashley Kelty, analista de Panmure Liberum, cree que «los mercados físicos se están ajustando a medida que los flujos se desvían debido a la serie de sanciones estadounidenses».
«El último acontecimiento en esta guerra comercial en curso es que el presidente Trump declaró un plan para golpear a los compradores de crudo venezolano con aranceles del 25%; esto afectará particularmente a los compradores en China, India y Europa Occidental«, asegura en declaraciones recogidas por ‘CNBC’.
David Morrison, analista sénior de mercado de FCA, apunta que «este repunte lento y mesurado está ayudando a calmar los nervios y a atraer de nuevo a los compradores al mercado«.
Además, anticipa que «aún hay mucho margen alcista», aunque matiza que «los compradores deberían mantener la cautela en los niveles actuales y estar atentos al comportamiento del petróleo si logra superar los 70 dólares», puesto que «los precios han bajado repetidamente tras acercarse a los 72 dólares».
Otros analistas, como Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote Bank, optan por mantener la calma, ya que los riesgos bajistas todavía no han desaparecido, como es la noticia de una tregua parcial entre Ucrania y Rusia en el Mar Negro.
«En teoría, una tregua total o parcial debería aliviar las sanciones a las exportaciones petroleras rusas y tener un efecto de alivio en los precios del petróleo«, destaca.
Así, valora que «la creciente esperanza de una posible tregua aumenta los riesgos a la baja y debería moderar el apetito, junto con la brecha entre la oferta y la demanda que apunta a un petróleo más barato a mediano plazo».