Aunque parezca increíble, la próxima cumbre climática COP30 es la responsable de la construcción de una nueva autopista de cuatro carriles a través de la selva amazónica protegida. Su objetivo es facilitar el acceso a la ciudad brasileña de Belém, que acogerá a más de 50.000 personas en esta cumbre, prevista para noviembre.
Aunque el gobierno estatal destaca las cualidades “sostenibles” de la nueva autopista, la obra ha desatado la indignación más absoluta desde entidades conservacionistas y comunidades locales. La calzada tiene más de 13 kilómetros de longitud y ha obligado a deforestar una importante superficie de selva tropical.
La Amazonía desempeña un papel vital en la absorción de carbono, por lo que estas entidades afirman que esta deforestación contradice el propósito mismo de la cumbre climática.
Trazado de la autopista / BBC
A lo largo de la carretera, ya parcialmente construida, se alza una exuberante selva tropical a ambos lados. Grandes cantidades de troncos se apilan junto a la nueva vía, informa la BBC. Mientras las excavadoras van allanando el terreno, otras van pavimentando sobre humedales para acondicionar el terreno, que hasta ahora era un bosque virgen.
El gobierno del estado de Pará promovió la idea de esta carretera, conocida como Avenida Liberdade, ya en 2012, pero se había postergado repetidamente debido a precisamente a cuestiones ambientales.

Vista de la ciudad de Belém / Agencias
De hecho, se han retomado o aprobado numerosos proyectos de infraestructura para preparar la ciudad para la COP. Adler Silveira, secretario de infraestructura del gobierno estatal, incluyó esta autopista entre los 30 proyectos que se llevan a cabo en la ciudad para prepararla y modernizarla de cara la citada cumbre climática.
«Autopista sostenible»
En declaraciones a la BBC, afirmó que se trata de una «autopista sostenible» y una «importante intervención en materia de movilidad».
Añadió que contará con pasos de fauna silvestre para el paso de animales, carriles bici e iluminación solar. También se están construyendo nuevos hoteles y se está rehabilitando el puerto para que los cruceros puedan atracar allí y dar cabida al exceso de visitantes.
El gobierno federal de Brasil está invirtiendo más de 81 millones de dólares para ampliar la capacidad del aeropuerto de siete a catorce millones de pasajeros. También se está construyendo un nuevo parque urbano de 500.000 metros cuadrados, el Parque da Cidade, que incluirá zonas verdes, restaurantes, un complejo deportivo y otras instalaciones para el uso posterior del público.