Hay un spoiler muy gordo en el primer capítulo de Paradise, el nuevo pelotazo televisivo de Disney Plus. Teniendo en cuenta que es una serie en la que matan al presidente de los Estados Unidos a los cinco minutos del primer capítulo, tuve claro que algo muy fuerte tenían que guardarse para que la sorpresa superara a esa. Uno de esos giros que hacen cambiar el modo en que uno estaba viendo una serie y tras el que todo adquiere un nuevo sentido. Si el giro de Sugar (en Apple TV) fue uno de los momentos más destacados en la temporada televisiva del año pasado, el de Paradise aspira a ser el de este 2025.
Paradise es la última serie del showrunner Dan Fogelman. El éxito de This is Us le convirtió en uno de los creadores televisivos más cotizados y ya incluso en esta serie también logró sorprender a la audiencia con un giro inesperado al final del primer episodio. Y eso que las tramas intimistas de aquella están muy alejadas de las conspiraciones y las intrigas de Paradise. Lo que tiene en común una y otra en su giro inicial es que nada es lo que parece. En Paradise tenemos mucha gente con intenciones ocultas, donde unos no son tan malos como parecen y otros no tan buenos y abnegados. Esto da pie a que la intriga no decaiga y los guiones vayan dosificando las sorpresas para mantener los niveles de adrenalina. Después de haber creado uno de los grandes éxitos televisivos de la pasada década, ahora ha tenido un nuevo juguete en el que mezcla el thriller y las conspiraciones políticas con un pequeño toque de ciencia ficción.
El asesinato del presidente se enfoca como una investigación al más puro estilo de Agatha Christie, a cargo de su guardaespaldas y protagonista de la serie (interpretado por otro de los protagonistas de This is Us, Sterling K. Brown). Episodio a episodio van desfilando todos los sospechosos. Al más puro estilo Lost, vamos conociendo sus pasados a través de flashbacks y sus motivaciones. La serie ha pasado esta semana su ecuador y todo apunta a que podríamos estar ante una gran conspiración, aunque puede que nos sorprendan y que el magnicidio pueda tener una motivación más personal. Como en This is Us, la caracterización de los personajes es clave para lograr que la trama nos importe y nos haga sufrir con ellos. Otra de las grandes incógnitas que tenemos por delante es si estamos ante una miniserie con un final cerrado o por el contrario la cosa va a dar para más temporadas. La respuesta va a depender de las audiencias de la serie, pero de momento las cifras están siendo buenas. Con un episodio a la semana, seguro que los espectadores aumentan una vez que esté la temporada completa.
Este tipo de trucos lo consagró en el cine hace ya dos décadas M. Night Shyamalan con el sorprendente final de El sexto sentido. Sus seguidores llegaban a los cines a partir de ese momento con la exigencia de que la película tuviera un golpe final tan sorprendente como ese. Y es algo que el cineasta difícilmente ha superado y por eso hay quien le viene colocando en situación de crisis desde hace muchos años. El propio Shyamalan estuvo de director en el piloto de otra serie que también tuvo otro de esos giros que dejaban la mandíbula desencajada a mitad de la temporada, Wayward Pines. En aquella ocasión, la cosa fue tan radical que fueron muchos los espectadores que decidieron bajarse del barco. Los seguidores de Paradise no tendrán que ver la serie entera para descubrirlo, sino que bastará con que lleguen al final del primer episodio. Y que vayan disfrutando del viaje. Lo bueno de esos momentos es cuando no se ven venir, pero en este caso basta que uno ya sepa que va a pasar algo para que se ponga en alerta.
Sterling K. Brown interpreta al agente del servicio secreto Xavier Collins, quien fue elegido personalmente por el presidente para ser su guardaespaldas. Un hombre leal y profesional, a pesar de que tiene sus propios resentimientos hacia su jefe. Será el encargado de investigar su asesinato teniendo que sortear a todos aquellas que no quieren que la verdad salga a la luz. Porque de sus pesquisas va quedando claro que había gente por encima del presidente. Por su parte, James Marsden (X-Men, Westworld, Jury Duty) es el carismático presidente asesinado, Cal Bradford. Solo lo vemos a través de flashbacks, ya que como he dicho, muere nada más empezar, pero en ellos vemos cómo es un líder carismático, el mejor que se puede tener para el tipo de situación en el que están los protagonistas. Sin embargo, también comprobamos cómo arrastra sus propias cargas. En el fondo nunca quiso el puesto y ambicionaba ser un simple maestro de escuela, pero siempre se ha visto forzado a anteponer lo que otros desean de él con sus deseos personales.
En el fondo, el gran misterio que esconde Paradise no es muy diferente al que nos han planteado otras series distópicas que han sido éxitos recientes en otras plataformas de la competencia. No diré cuáles porque enseguida se identificaría cuál es el spoiler. El secreto está en saber contarlo de una forma original y presentarse de una manera fresca