La gerencia del área sanitaria de A Coruña y Cee anuncia diez medidas «de aplicación inmediata» para hacer frente a las situaciones violentas como la vivida hace unos días en el hospital coruñés, donde un paciente con problemas psiquiátricos atacó con un arma blanca a un enfermero y a un vigilante de seguridad.
Después de que los trabajadores se manifestasen reclamando más seguridad y medios para evitar estas agresiones que, alertaron, son habituales, el Sergas informó ayer de la puesta en marcha de diez medidas, entre las que se encuentran el incremento de «efectivos de seguridad» y la revisión «de los protocolos existentes, siempre asesorados por los expertos en la materia y buscando referencias en otros hospitales».
Según el comunicado, se actualizarán los protocolos clínico-asistenciales a pacientes potencialmente agresivos. Además, se extenderá el botón del pánico a todas las áreas del hospital en las que sea posible.
En relación al ataque del paciente que apuñaló a un enfermero e hizo un corte en la cara a un vigilante, la gerencia apunta que se va a seguir «trabajando en el proceso de análisis causa-raíz, ya iniciado». Esta misma semana se celebrará una reunión con la Fiscalía de Galicia para buscar «colaboración y medidas que ayuden a paliar este problema».
Se ofrecerá apoyo psicológico y asesoramiento legal a cualquier persona que haya sufrido agresiones verbales o físicas, pero también a aquellas que tengan temor o dudas sobre el tema.
Entre estas medidas figura el incremento de la derivación a otras áreas sanitarias o a centros concertados de los pacientes que necesiten ingreso cuando no se disponga de camas suficientes para atenderlos. Se van a iniciar las «actividades formativas ya propuestas» y se va solicitar la relación de actividades detectadas «a los responsables de los servicios y supervisiones de enfermería». La dirección va a dirigir y supervisar que se lleven a cabo, además de financiarlas y organizarlas.
El lunes, el Sergas ya había anunciado que el área sanitaria contará con una nueva unidad de hospitalización psiquiátrica en el hospital de Oza, que se centrará en la atención a pacientes con patologías psiquiátricas y que necesiten un ingreso hospitalario.
La Junta de Personal, por su parte, pide a la Xunta el cese inmediato del gerente, Luis Verde.