Imperial. Solo así se puede definir el torneo de Madison Keys, que tras superar a la gran dominadora y bicampeona del torneo, Aryna Sabalenka, suma en el Open de Australia su primer Grand Slam. Más que merecido tras superar un camino difícilmente más duro de imaginar, dejando por el camino nombres como los de Rybakina, Svitolina, Swiatek y la propia tenista bielorrusa.
Apoyada con un gran servicio y una derecha demoledora, supo resistir los ataques de una Sabalenka que se resistió a entregar su corona hasta el final. 6-3, 2-6 y 7-5 en dos horas y cuatro minutos de partido, para sumar su primer Grand Slam, vengando la derrota en su único intento hace ocho años en el US Open.
Salió decidida a ello Madison Keys, que sorprendió al mundo con un primer set brillante, en el que mostró la cara más vulnerable de una Sabalenka que tampoco tuvo su mejor día. Los errores de la bielorrusa se sucedían con los potentes golpes ganadores de una Keys, que mostró los nervios del momento al fin del primer set.
Le costó cerrar el parcial y de ello se aprovechó Sabalenka en el inicio del segundo, desequilibrando por primera y única vez a su favor el partido. Se dejó ir un poco la estadounidense pensando ya más en el tercer set. Igualó el duelo Sabalenka, que dejaba atrás las dudas iniciales.
MÁXIMA IGUALDAD
Elevaron el nivel ambas jugadoras mostrando el mejor juego del partido. La igualdad reinaba en una Rod Laver que se lo pasaba en grande. Los turnos de servicio se iban sucediendo sin problema alguno. Lo intentó con más ímpetu Sabalenka, aunque encontrando siempre la respuesta de Keys, que parecía haber dejado a un lado los nervios.
Empezaba a asomar el ‘tie break’ final, aunque Keys tenía preparado el golpe definitivo ante de ello. Puso el 6-5 a su favor con dos derechas impecables y aprovechó la tensión de Sabalenka con el servicio. Un resto ganador le abrió las puertas y pese a no completar la primera oportunidad, no dejó escapar la segunda.
Aryna Sabalenka se resistió a perder su corona en Australia / AP
Primer Grand Slam para Madison Keys, que a sus 29 años consigue por fin tocar la gloria que tan duramente se le escapó en 2017, cuando cedió ante Sloane Stephens en el US Open. Muchas semifinales por el camino hasta conseguir por fin levantar el título más preciado de su carrera.
Con lágrimas en los ojos y con la emoción a flor de piel, la estadounidense aseguró haber conseguido aquello que tanto tiempo llevaba buscando.