La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias trabaja en la elaboración de los cursos de formación que permitirán dotar al personal sanitario de Atención Primaria de las competencias necesarias para prescribir ejercicio físico. «Vamos a formar a todos los médicos, enfermeros y fisioterapeutas de este ámbito asistencial. La idea es que los cursos se dividan en cuatro niveles y que la acción se prolongue unos siete meses», explica Javier Lobato, jefe del servicio de Atención Primaria de la Dirección General de Programas Asistenciales del Servicio Canario de la Salud (SCS).
Tal y como indica el facultativo, el propósito es que en julio de 2025 los efectivos ya hayan adquirido las conocimientos necesarios. Los cursos serán impartidos a través de la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias (Essscan). No obstante, inicialmente, serán los médicos las únicas figuras encargadas de pautar la actividad. Más adelante, se valorará la posibilidad de incorporar al resto de profesionales. «Los médicos de familia siempre hemos prescrito el ejercicio de alguna forma, pero ahora vamos a poder hacerlo de una manera reglada y supervisada. Además, tendremos la posibilidad de medir los resultados», anota el doctor.
Fue el pasado enero cuando la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, y el consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez, firmaron un convenio para poner en marcha esta iniciativa. A partir de ese momento, se crearon grupos de trabajo multidisciplinares para definir una estrategia que está integrada por 50 acciones.
Publicación
El 14 de noviembre, durante la celebración del Foro de Prensa Ibérica sobre Sistemas de prescripción de ejercicio físico: modelos y oportunidades -organizado por LA PROVINCIA/DLP, y enmarcado en el programa de ExpoDeca 2024-, Lobato anunció que los titulares de ambos departamentos ya habían rubricado la orden para publicar el proyecto. «Unos días después, comenzamos a estudiar el contenido de los cursos», cuenta.
Se estima que la propuesta se encuentre implementada al 100% a finales de 2027. Gracias a la iniciativa, los médicos de familia podrán recetar ejercicio físico a sus pacientes de forma personalizada. El siguiente paso será derivarlos al sector deportivo.
«La Consejería de Deportes creará unidades activas de ejercicio físico (UAEF). En ellas se planificará un programa de unos dos o tres meses de duración y, en función de la evolución de cada persona, se valorará realizar una modificación del plan de ejercicio» , detalla el profesional, que además asegura que los sanitarios estarán comunicados con el ámbito deportivo a través de una aplicación informática. De hecho, el software se conectará con la Historia Clínica de Atención Primaria para valorar los resultados.
Ahora bien, ¿cuál es el principal objetivo de esta estrategia? Básicamente, luchar contra el sedentarismo. «Queremos mejorar los índices de inactividad física. El sedentarismo es la gran epidemia de este siglo y además es la base de muchos factores que exponen a las personas a desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad o la hipertensión», afirma el responsable del citado servicio.
A juicio del doctor, el mayor reto que asumirá el personal de este nivel asistencial es, precisamente, la formación. Y es que, en palabras de Lobato, «cada profesional tiene conocimientos sobre su área de trabajo, pero desconcoce los detalles específicos de otras». De ahí la importancia de contar con los expertos en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. «Nosotros vamos a derivar a usuarios, no pacientes. Lo que queremos es que las personas que llevan una vida sedentaria se adhieran a la actividad física para prevenir el desarrollo de múltiples enfermedades y controlar el progreso de otras», recalca la misma fuente.
Para el especialista, es competencia de toda la sociedad reconocer y asumir los múltiples beneficios que conlleva la práctica regular de ejercicio físico, una realidad que se encuentra avalada por la evidencia científica. «La salud no debe ser una materia que preocupe solo a los sanitarios, sino a toda la población. Por esta razón, todas las personas deben estar implicadas en las tareas de autocuidado», defiende Javier Lobato.
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