El Barça de Hansi Flick mostró de nuevo su mejor cara y tumbó por 1-5 a un Villarreal que vivió al límite del fuera de juego y que sufrió los goles por partida doble de Robert Lewandowski y Raphinha, y un tanto de Pablo Torre, aunque la peor noticia para el Barça fue la lesión de Marc-André Ter Stegen, que tuvo que ser retirado en camilla.