El Ayuntamiento de Gandia ha revolucionado la gestión energética de suministro a edificios públicos gracias a la masiva instalación de pequeñas centrales fotovoltaicas sobre tejados de propiedad municipal. La primera fase de Plan Estratégico Energético y de Reducción de Emisiones de CO2, ha invertido en la ciudad 718.802 euros que, sumado a actuaciones anteriores, ha convertido esta ciudad en un referente valenciano en el uso de energía completamente limpia.
Según datos técnicos facilitados hoy por Alícia Izquierdo, concejala de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Emergencia Climática, el resumen es que, respecto a hace pocos años, el ayuntamiento está ahorrando 108.000 euros anuales en la factura de la luz, a lo que hay que sumar los beneficios ambientales, dado que se ha dejado de emitir a la atmósfera 168 toneladas de CO2 cada año.
Además, y cuestión no menos importante, esa inversión tiene un retorno rápido. En seis años de funcionamiento de las plantas fotovoltaicas el consistorio recuperará el dinero, y a partir de ahí se producirán unos 20 años de «ganancias», el tiempo de vida útil que se estima para las placas solares.
La concejala Izquierdo ha explicado que son quince los edificios públicos repartidos por la ciudad, el Grau y la playa que ya cuentan con placas fotovoltaicas y producen electricidad para suministrarla a 26 instalaciones municipales.
Placas solares en uno de los tejados municipales que ya generan energía eléctrica limpia. / Levante-EMV
«Son unas cifras espectaculares. Lo hicimos con el agua, con el alumbrado público y ahora también con la energía de los edificios públicos. Estamos dando un paso crucial para el cumplimiento de los objetivos marcados por el Pacto Europeo de Alcaldías por el Clima y la Energía de reducir emisiones de gases de efecto invernadero, de aumentar la producción de energía a partir de fuentes renovables y de eficiencia energética, medidas todas ellas que nos anticipan a los inevitables efectos del cambio climático».
La fase de la concienciación
Tras estos positivos resultados el ayuntamiento abre ahora una nueva fase que la concejala de Medio Ambiente llamó «de concienciación». Porque además de invertir en el mantenimiento, control y monitorización de las pequeñas centrales solares, se iniciará una campaña para aplicar estrategias de ahorro y reducción de energía en edificios municipales, incluyendo colegios públicos, donde se consume una gran cantidad de energía. El consistorio impulsará el cambio de ventanas, aparatos de aire acondicionado y otros elementos que permitirán reducir la factura eléctrica, pero también una campaña de concienciación de los trabajadores para que asuman gestos sencillos que muchas veces no llegan, como apagan las luces y la climatización cuando no sea necesaria, e incluso los equipos informáticos que quedan horas activos en modo ‘standby’ sin que nadie los use.
Energía repartida por toda la ciudad
Decenas de edificios públicos de Gandia se van a beneficiar de la energía que producen las centrales fotovoltaicas instaladas en los tejados gracias a la aportación económica del ayuntamiento, de la diputación, la Generalitat y la Unión Europea a través de fondos Next Generation.
Entre las primeras instalaciones figuran las de la plaza del Tirant lo Blanc y el Urbalab, el pabellón polideportivo y el edifico de la calle Tossal.
Ahora se suman numerosos colegios, el Museu Arqueològic, el Centro cívico Roís de Corella, las piscinas de Beniopa y del Grau, el polideportivo del Raval, el centro sanitario de la calle Delicada de Gandia, la biblioteca central, el Teatre Serrano, la Casa de la Marquesa, l’Alqueria del Duc y el Aula Natura.