El impago generado por comuneros del Centro Comercial Cita alcanza cerca de los dos millones de euros «que son incobrables», explicó la gerencia de la superficie comercial turística. Entre los motivos que esgrime la administración está el que «muchos de los dueños se han ido de la Isla o ya han fallecido y sus herederos no quieren saber nada de esa propiedad», que sigue generando y aumentando la deuda de la comunidad.
El Centro Internacional de Turistas Alemanes (Cita) abrió sus puertas a comienzos de los años 70. Según los datos que obran en la gerencia, tiene más de 260 propietarios y propietarias, que de momento no ha habido forma de ponerlos de acuerdo. Actualmente están en funcionamiento un 70% de los locales, «y hay entre un 15 y un 20% de dueños que ni pagan, ni se sabe si existen ni se sabe dónde están», explicaron. Sobre algunas de las medidas que se han tomado hasta el momento informaron que hay en los juzgados cerca de un centenar de demandas por falta de pago. La mayoría de ellas de propietarios de locales del sótano.
Este centro comercial, que ocupa una superficie de 23.000 metros cuadrados en el corazón de Playa del Inglés, es uno de las superficies más estacioanalizadas. En verano, muchos locales aprovechan para cerrar, mientras que a finales de septiembre o principios de octubre comienza la temporada alta, que se prolonga hasta pasada la Semana Santa.
Escaleras que dan a la planta del sótano del Centro Comercial Cita. / LP/DLP
Sin una derrama
Sobre el aspecto que presenta en la actualidad, tanto en el exterior como en el interior, que acentúan el paso de los más de 50 años que lleva en activo, la gerencia de la comunidad afirma que no tienen proyectos de renovación a corto, medio o largo plazo. «Es muy fácil hablar, pero aquí no se puede hacer nada. Entre las razones, la altura de los pisos, con los techos de 2,80 metros, no da para grandes locales», aseguró el presidente de la comunidad de propietarios, Cristóbal Sevilla, quien aseguró que «nunca hemos hecho una derrama, porque si la hacemos la van a pagar el 70% y el 30% restante no va a hacer ni caso». El presidente también manifestó que la zona del sótano es la menos productiva, «aunque hay locales que funcionan bien».
El presidente de la comunidad dice que la fachada es «de las más fotografiadas de Europa»
En cuanto a la fachada, que muestra a superhéroes a ras del suelo y en lo alto recrea algunos de los monumentos más importantes de las ciudades europeas, Sevilla aseguró que el exterior del Cita «es el más fotografiado de cualquier centro de Europa». «Te lo garantizo», subrayó.
El presidente remarcó que ninguna institución pública se ha puesto en contacto con ellos, y las que lo han hecho ha sido de forma puntual y sin resultados. También confesó que se ha sentado en alguna ocasión con inversores, que cuando se les informa de la situación con los propietarios, incapaces de ponerse de acuerdo, descartan actuar.
Actualmente, el centro comercial invierte más de 50.000 euros de fondos propios en la instalación de placas solares, con una potencia de 30.000 watios, para disminuir el gasto energético.

Una de las plazas interiores del Centro Comercial Cita / LP/DLP
En cambio, los propietarios que siguen con sus negocios activos consideran que es necesaria una mayor inversión para la modernización del centro. El joven Jorge Santiago decidió seguir con el local de artículos de regalo que abrió su padre Isa. Ambos están de acuerdo en que centro «necesita una reforma grande porque se ha quedado anticuado, pero no hay fondos, porque hay muchos locales que están cerrados, los dueños no quieren saber nada y ni siquiera pagan la comunidad». Además de ver la idoneidad de un inversor fuerte, también reconocen que la clientela va por estaciones, y notan la temporada alta porque el número de visitas aumenta bastante.
El centro invierte más de 50.000 euros en placas solares para reducir el gasto energético
Alicia Hanna también es una de las propietarias que mantiene su local dedicado a los souvenirs, abierto desde hace más de cuatro décadas. La empresaria es consciente de que la inversión para la renovación sería muy costosa, «pero en la imagen del centro debemos cooperar todos. Yo siempre busco el bienestar de todos los comercios, no solo del mío», aseguró. A la obsolescencia del Cita añadió otra factor, el de las personas indigentes que acceden a él. «Recuerdo que años atrás no se daba eso, y ahora la zona turística está llena», apuntó.
Efraín Martín es otro de los propietarios. Su marca familiar, Supermercado Caracas, es un negocio emblemático del centro que está en funcionamiento desde que abrió en 1973. Comparte la idea de que se podría hacer un cambio estético por fuera y por dentro, pero a la vez pregunta «¿quién lo paga, los de siempre para que se beneficien después los demás?».
Mientras, el tiempo sigue pasando para este centro, que parece aferrado a la mítica frase de la novela El gatopardo, «que todo cambie para que todo siga igual».
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