Comienza la segunda quincena de agosto y la temida cuesta de septiembre acecha. Tras las vacaciones, el bolsillo de los padres sufre un duro golpe: la vuelta al cole. El coste de los libros, el material escolar y los uniformes supone un esfuerzo para las familias canarias que este año gastarán unos 500 euros de media por niño. «Será un periodo más duro incluso que el de años anteriores, pues el impacto de la inflación es mayor en Canarias que en otras comunidades autónomas», afirma el presidente de la Confederación Regional de las asociaciones de madres y padres de alumnos (Ampas) de Canarias (Confapa Canarias), Pedro Gil.
Las facturas vinculadas a la vuelta al cole llevan años creciendo. «Hemos calculado que el gasto será de 56 euros más por niño respecto a años anteriores», explica Gil. Este incremento tiene un impacto mayor en las familias numerosas. «Gastarse ciento y pico euros más para que los niños vayan al colegio es una barbaridad», afirma el representante de los padres, quien recuerda que estos no son los únicos gastos que afronta un hogar. «A todo esto hay que sumar que la cesta de la compra es cada vez más cara en las Islas, por lo que la economía familiar se resiente», apunta.
Desde Confapa Canarias explican que existe otro problema al que tienen que enfrentarse las familias: la adaptación a la nueva ley. La Ley Orgánica de la Educación (Lomloe) –conocida como Ley Celaá– entró en vigor el 19 de enero de 2021, pero los cambios se han ido implantando poco a poco hasta el pasado curso 2023-2024. «Con la adaptación a la nueva ley los temas han ido cambiando y los padres con hijos mayores no han podido reutilizar sus libros con los pequeños», denuncia Gil.
Intercambio
Desde las asociaciones de padres y madres de las Islas intentan fomentar el intercambio de libros y el uso de material de segunda mano, pero reconocen que las modificaciones en la normativa lo hacen «prácticamente imposible». Pero la esperanza es lo último que se pierde. Una encuesta de la página milanuncios refleja que el 55% de los españoles se plantea recurrir a la segunda mano para afrontar la vuelta al colegio. «Los contenidos ya no son los mismos e incluso muchas veces cambian hasta las editoriales», lamenta Gil, quien asegura que son precisamente los libros, lo que más dinero cuesta a los progenitores. La inversión media está en 240 euros por niño.
El aprendizaje digital también se paga. Los padres se quejan de que las licencias digitales –que cuestan prácticamente lo mismo que los libros de papel– solo duran un año. «Si el niño repite no puede utilizarla de nuevo y tampoco puede hacerlo un hermano pequeño», explica el presidente de Confapa Canarias.
Y no solo son los libros. El gasto medio en uniformes alcanza, por cada menor, los 115 euros y el coste en material escolar llega a los 85 euros por cabeza. Los niños y niñas están en constante crecimiento, lo que provoca que la ropa les acabe quedando pequeña, al igual que el calzado que ronda los 60 euros de media según los datos de la Confederación Regional de las asociaciones de madres y padres de alumnos. «Muchas familias se ven abocadas a solicitar un préstamo o un crédito para hacer frente a la vuelta al cole», afirma Gil.
Estos gastos son solo para el comienzo del curso, pero en la mayoría de los casos las familias se ven obligadas a conciliar y para ello todos los meses deben abonar otros gastos como la acogida temprana, el comedor o las actividades extraescolares. «La enseñanza en España tiene que ser gratuita y vemos que no es así», lamenta el representante de los padres y madres.
Desde la Confederación Regional de Ampas se quejan de la falta de ayuda por parte de las administraciones canarias. Sobre todo en relación con los «copagos» que los centros educativos solicitan a las familias al iniciar el curso. En ocasiones exigen una cuota directamente y otras veces solicitan a los padres que compren material escolar. «Se pide un paquete de 500 folios por niño, eso es una locura y debería darlo la propia consejería a los colegios», reclama Gil. Estos listados no solo incluyen los lápices, bolígrafos y cuadernos, también rollos de servilletas o jabón de manos. No es la primera vez que desde Confapa se denuncian estos gastos. La Confederación Regional lleva años trasladándole al Ejecutivo su malestar y volverá a hacerlo el próximo miércoles en una reunión con el consejero de Educación, Poli Suárez.
Una de las quejas que le piensan trasladar al responsable del departamento es el retraso que sufren las ayudas para libros de texto y materiales didácticos que ofrece el Gobierno autonómico. «Los libros están llegando casi en diciembre y los niños se ven todo el primer trimestre sin el material», denuncia Gil. En la mayoría de los casos son los propios profesores los que ofrecen fotocopias provisionales a los alumnos para poder avanzar en el temario.
Suscríbete para seguir leyendo