El B-52 Stratofortress de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos seguirá siendo el pilar central de la flota de bombarderos durante muchos años más, y posiblemente incluso por varias décadas. Este bombardero estratégico de largo alcance, que entró en servicio en la década de 1950, está en camino de alcanzar una vida útil de un siglo, gracias a numerosas actualizaciones y mejoras.
Sin embargo, las mejoras actuales, que son lo suficientemente significativas como para cambiar la designación de B-52H a B-52J, podrían no estar completamente implementadas hasta 2033, según advirtió un organismo de control del gobierno.
“El Programa de Reemplazo de Motores Comerciales B-52 (B-52 CERP) de la Fuerza Aérea entregó un prototipo virtual en agosto de 2023, antes de que el programa hiciera la transición a la vía MCA previo al inicio del desarrollo. Después de eso, planea pasar 9 años adicionales desarrollando y probando prototipos físicos. El programa no prevé entregar la capacidad inicial hasta mediados del año fiscal 2033, casi 15 años después de su inicio en la MTA”, declaró la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) en su “Informe a los Comités del Congreso: Evaluación Anual de los Sistemas de Armas”, publicado el mes pasado.

El subtítulo del informe refleja una tendencia preocupante que trasciende el programa B-52: “El Departamento de Defensa aún no está bien posicionado para desplegar sistemas con rapidez”.
Según informes previos, el B-52 permanecerá en servicio al menos hasta finales de la década de 2040 o principios de la de 2050. Dadas las capacidades y la significativa inversión realizada, es posible que estos venerables bombarderos continúen volando aún más tiempo.
Cada B-52 es impulsado por ocho motores en cuatro módulos. Los antiguos motores Pratt & Whitney TF-33 están siendo reemplazados por los Rolls Royce F130, derivados de la familia de motores comerciales Rolls-Royce BR, utilizados en diversas aeronaves alrededor del mundo. Estos motores acumulan más de 30 millones de horas de operación y, además de su alta fiabilidad, el F130 destaca por su diseño de bajo consumo de combustible.
Se espera que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos reciba más de 600 de estos motores, los cuales mantendrán al bombardero en operación durante muchos años. Los nuevos motores serán fabricados por Rolls-Royce North America en sus instalaciones en Indianápolis, Indiana.
Es relevante mencionar que Boeing, el fabricante del B-52, había considerado la posibilidad de sustituir los motores originales Pratt & Whitney TF-33 desde los años 70. Sin embargo, la Fuerza Aérea desestimó la propuesta en aquel momento, argumentando que el costo de reemplazo superaría al de mantener los motores existentes. Finalmente, el servicio cambió de postura, en parte porque no se había tenido en cuenta el aumento de los costos del combustible.
En septiembre de 2021, Rolls-Royce obtuvo un contrato CERP de 2.600 millones de dólares para finalmente reemplazar los antiguos motores.
Reequipamiento del B-52: Desafíos en la modernización de motores y sistemas


El reemplazo de los motores del B-52 es un proceso tan complicado como parece, e incluso más, ya que ha requerido la adaptación de algunos de los antiguos bombarderos. Boeing y Rolls-Royce emplearon herramientas de ingeniería digital avanzadas para encontrar la mejor manera de integrar los nuevos motores en estas veteranas aeronaves. Rolls-Royce creó mapas digitales detallados de los enormes bombarderos, lo que permitió a los ingenieros simular los nuevos motores y determinar cómo interactuarían con otros componentes y sistemas. Ambas empresas compartieron modelos digitales para ayudar a los ingenieros a garantizar que los motores F130 encajaran con precisión dentro de las góndolas del B-52, además de evaluar la ubicación óptima para los nuevos componentes añadidos.
Además de los nuevos motores, el Programa de Reemplazo de Motores Comerciales B-52 (CERP) exige la sustitución de subsistemas relacionados, como los puntales del motor, el sistema de generación de energía eléctrica y las pantallas de cabina en la flota B-52H.
Otros cambios futuros para el B-52 incluyen la instalación del radar AESA AN/APG-79 de Raytheon, que forma parte de la incorporación de nuevos sistemas de navegación y comunicación.
El mes pasado, L3Harris Technologies recibió un contrato de 34 millones de dólares para modernizar la cabina como parte del programa Global Strike Command B-52 Quad Crew de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Esta iniciativa consolidará las funciones del oficial de guerra electrónica y del navegante en un solo puesto.
Actualmente, el B-52 opera con una tripulación de cinco personas, compuesta por dos pilotos, dos navegantes y un oficial de guerra electrónica. Con la actualización, los paneles de control y visualización serán trasladados a la estación del navegante, lo que permitirá reducir la tripulación a cuatro miembros.
Por otra parte, el Crew Station Working Group lidera un esfuerzo para llevar a cabo una serie de análisis que evaluarán el peso y equilibrio del B-52, el análisis de la carga estructural y eléctrica, así como la refrigeración térmica. Estos análisis serán fundamentales para identificar cualquier impacto en la estructura del B-52 e informar sobre el diseño del kit de modificación.
Retrasos en la modernización del B-52 debido a subestimación de costos


El informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) revela que los retrasos en el diseño crítico del B-52 se deben a la subestimación del nivel de financiación necesario para completar las actividades de diseño detallado. Según el informe, los funcionarios del programa explicaron que, a medida que el esfuerzo de creación de prototipos del B-52 avanzaba desde el diseño preliminar hasta el diseño crítico, recibieron una propuesta para el trabajo de diseño detallado.
Sin embargo, los funcionarios del programa advirtieron que “el costo de la propuesta excedía el financiamiento disponible del programa” y, como resultado, se instruyó a Boeing a desacelerar el trabajo para “adaptarse al financiamiento disponible”.
Dada la magnitud del trabajo requerido en los bombarderos B-52, y el hecho de que no se le otorgó la prioridad necesaria, es posible que pasen casi diez años antes de que la modernización esté completamente terminada.