Visto lo visto este viernes, Max Verstappen lo tendrá muy difícil para frenar la amenaza de los McLaren en el circuito de Spa-Francorchamps, el más técnico y difícil del calendario, escenario del Gran Premio de Bélgica. El neerlandés tiene un plus en una pista que premia a los buenos pilotos y en la que ha impuesto su ley los últimos tres años. El domingo buscará repetir, pero hoy Lando Norris y Oscar Piastri han vuelto a dejar claro que siguen contando con el coche más rápido de la parrilla. Además, con una ventaja añadida: la penalización de diez puestos en parrilla que arrastra Max por cambiar el motor de combustión de la unidad de potencia de su Red Bull.

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