Es Marta Rovira quien, como secretaria general de ERC, lleva el mando de las negociaciones para la investidura, ahora con la posibilidad, además, de liderarlas personalmente tras su regreso a Cataluña. Despacha tanto con el PSC como con Junts, pese a que los republicanos admiten que solo Salvador Illa tiene al alcance una mayoría para ser presidente porque los socialistas no permitirán que lo sea Carles Puigdemont con una abstención. Pero, en paralelo, socialistas y posconvergentes tienen también interlocución con Oriol Junqueras, quien consideran que, pese a haber dimitido hace un mes de la presidencia del partido, continúa teniendo una ascendencia sobre la militancia que le permite mantener las expectativas de recuperar el liderazgo en el congreso del 30 de noviembre.

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