El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha roto este miércoles su silencio, tres días después de la segunda vuelta de las elecciones legislativas, a través de una carta a la ciudadanía difundida por varios medios de comunicación franceses.

En la misiva, el mandatario ha hecho un llamamiento a las principales formaciones políticas del país para formar un «bloque republicano» con una mayoría «sólida». Sólo cuando culmine ese proceso, ha aclarado, nombrará al nuevo primer ministro. Mientras tanto, el actual jefe de Gobierno, Gabriel Attal seguirá en el cargo. 

«Divididos en primera vuelta, unidos por retiradas mutuas en la segunda, elegidos gracias a los votos de sus antiguos adversarios, sólo las fuerzas republicanas representan una mayoría absoluta. La naturaleza de estas elecciones, marcadas por una clara demanda de cambio y de reparto del poder, les obliga a construir una coalición de base amplia», ha indicado Macron en su texto.

«Eso significará dar a las fuerzas políticas un poco de tiempo para elaborar estos compromisos con calma y respeto mutuo», ha señalado en la carta, compartida también por el Elíseo.

Macron no ha pedido explícitamente que se excluyera de dicha coalición a los partidos de extrema derecha, Agrupación Nacional (RN), y de extrema izquierda, La Francia Insumisa (LFI). No obstante, su mención a los «valores republicanos» suele entenderse como una exclusión de los partidos de los extremos.

En esta línea, en el texto, Macron subraya que «nadie ha ganado» en las urnas. Una afirmación con la que el presidente quita importancia a la victoria del Nuevo Frente Popular, la coalición izquierdista liderada por el radical Jean-Luc Mélenchon que consiguió ser la fuerza más votada en la segunda vuelta de las legislativas. 

Previamente, Mélenchon, se había proclamado vencedor de los comicios y había exigido a Macron que nombrase a un primer ministro de la alianza progresista. 

Carta a la ciudadanía de Emmanuel Macron

«Queridas francesas, queridos franceses,

El 30 de junio y el 7 de julio acudisteis en gran número a las urnas para elegir a sus diputados. Acojo con satisfacción esta movilización, signo de la vitalidad de nuestra República de la que, me parece, podemos sacar algunas conclusiones.

Primero, existe la necesidad de expresión democrática en el país. Luego, si la extrema derecha quedó primera en la primera vuelta con casi 11 millones de votos, claramente os negasteis a permitirle entrar en el Gobierno. Bueno, nadie ganó. Ninguna fuerza política obtiene por sí sola una mayoría suficiente y los bloques o coaliciones que surgen de estas elecciones son todos minoritarios.

Divididas en la primera vuelta, unidas por retiradas mutuas en la segunda, elegidas gracias a los votos de los electores de sus antiguos adversarios, sólo las fuerzas republicanas representan la mayoría absoluta. La naturaleza de estas elecciones, marcadas por una clara demanda de cambio y de compartir el poder, exige que se construya una gran reunión.

Presidente de la República, soy a la vez protector de los mejores intereses de la Nación y garante de las instituciones y del respeto a su elección.

Por este motivo, pido a todas las fuerzas políticas que se reconocen en las instituciones republicanas, el Estado de derecho, el parlamentarismo, una orientación europea y la defensa de la independencia francesa, a entablar un diálogo sincero y leal para construir una mayoría sólida, necesariamente plural para el país. Ideas y programas antes que cargos y personalidades: este encuentro debe construirse en torno a algunos principios fundamentales para el país, valores republicanos claros y compartidos, un proyecto pragmático y legible y tener en cuenta las preocupaciones que habéis expresado en el momento de las elecciones. Debe garantizar la mayor estabilidad institucional posible. Reunirá a mujeres y hombres que, siguiendo la tradición de la Quinta República, colocan a su país por encima de su partido, a la Nación por encima de su ambición. Lo que los franceses eligieron en las urnas: el frente republicano, las fuerzas políticas deben hacerlo realidad mediante sus acciones.

A la luz de estos principios decidiré el nombramiento del primer ministro. Esto requiere dar a las fuerzas políticas un poco de tiempo para construir estos compromisos con serenidad y respeto por todos. Hasta entonces, el actual Gobierno seguirá ejerciendo sus responsabilidades y se hará cargo de los asuntos de actualidad como es la tradición republicana.

Pongamos nuestra esperanza en la capacidad de nuestros líderes políticos para demostrar un sentido de armonía y apaciguamiento en beneficio de ustedes y del país. Nuestro país debe ser capaz de hacer realidad, como lo hacen tantos de nuestros vecinos europeos, este espíritu de superación que siempre he reclamado.

Vuestro voto requiere que todos estén a la altura de las circunstancias. Trabajar juntos. El domingo pasado pedisteis la invención de una nueva cultura política francesa. Por vosotros me ocuparé de ello. En vuestro nombre os lo garantizo.

En confianza.

Emmanuel Macron

**Esta carta ha sido publicada por medios de comunicación como ‘Le Parisien’ o ‘France Bleu’. 

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