En mayo de 2017 Lancia echó el cierre a la marca en la mayor parte de los países de Europa. Siete años después, coincidiendo con los 117 años de la fundación de la firma italiana, el grupo Stellantis la devuelve a la vida integrándola dentro de su pool de marcas premium (junto a Alfa Romeo y DS) para resurgir de las cenizas. Y lo hace con un modelo ‘made in Spain’, el Ypsilon, que se producirá en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) junto al Peugeot 208 y al Opel Corsa.

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