La mandarina es una popular fruta cítrica perteneciente a la familia Rutaceae que no suele faltar en las despensas de todos los hogares españoles durante los meses de otoño e invierno. Su sabor dulce y refrescante así como su distintivo aroma seduce a mayores y pequeños que disfrutan de ella como almuerzo, merienda o postre después de una suculenta comida. La mandarina tiene su origen en el sudeste asiático y ha ganado popularidad gracias a su fácil pelado convirtiéndola en una opción conveniente y deliciosa para el consumo.
Además de su atractivo sabor, las mandarinas son una excelente fuente de vitamina C, antioxidantes y fibra, lo que las convierte en una opción saludable para fortalecer el sistema inmunológico y mantener la salud cardiovascular. Estas frutas jugosas y coloridas son frecuentemente disfrutadas durante la temporada de invierno, brindando un toque de frescura y vitalidad durante los meses más fríos. Por lo tanto, lo más habitual en España es comenzar a comer mandarinas a principios de noviembre hasta la llegada del mes de marzo.
Muy asentada entre la ciudadanía se encuentra la popular forma de pelar la mandarina y comerla a gajos. Después de lavarla para quitarle la suciedad exterior, se pela con las propias manos quitando la capa más dura y dejando toda la zona que se puede comer. De esta forma, se pueden separar los gajos con mucha facilidad e ir comiéndolos uno a uno.
Sin embargo, las redes sociales han vuelto a descubrir un peculiar método para comerse una mandarina que se ha hecho completamente viral superando el millón de reproducciones en cuestión de horas. «¿A qué edad descubristeis que se puede comer mejor así la mandarina?«, escribe un usuario antes de crear un tremendo revuelo en Twitter, ahora conocido como X.
Partirla como una naranja
En el corto clip aparece en primer lugar una persona que coge un cuchillo y parte la mandarina de arriba abajo por el medio separando dos partes como si fuese una naranja antes de ser exprimida. El joven sorprende a todo el mundo porque no comienza a quitarle la piel a la fruta sino que la coge por la mitad, hace fuerza con sus dedos provocando que los gajos salgan de su sitio, aunque partidos. Con este método no es necesario usar tanto los dedos y es mucho más rápido.
Para comprobar que el truco funcionaba y no se trataba de un engaño, muy común en este tipo de vídeos en redes sociales, una mujer hizo exactamente lo mismo quedando con la boca abierta cuando los gajos se separaron a la perfección. Muchos otros usuarios comenzaron a reaccionar a la publicación. «Este descubrimiento está al nivel del vídeo en el que supe que llevaba toda la vida poniéndome mal las horquillas del pelo», avisaba @Asturum.