La serie de triunfos del Valencia Basket acabó en el Olímpic de Badalona (80-76), cancha fatídica para los intereses ‘taronja’ después de seis derrotas en las últimas siete visitas. Después de la lesión de Chris Jones en el inicio y la de ausencia de Brandon Davies, a quien Álex Mumbrú dio descanso, la dificultad del partido creció para un conjunto valenciano sin sus principales armas de ataque. En cambio, el Joventut sí encontró los puntos necesarios para romper su mala dinámica en las manos de los norteamericanos Deshaun Thomas (29 puntos) y Andrew Andrews (18), apoyados en un bloque alimentado de canteranos para suplir las bajas de Andrés Feliz, Ante Tomic, Vladimir Brodziansky y Kenny Chery.
El Valencia BC, fatigado por la carga de partidos, flaqueó en defensa y también en ataque, donde solo Jared Harper (15) y Nate Reuvers (11) sobrepasaron la decena de puntos. Los badaloneses, mientras tanto, se marcharon convencidos de que hicieron una «heroicidad». «No hay más que ver por la televisión lo que venía haciendo el Valencia en las últimas tres semanas. Para mí, el mejor equipo de Europa por estado de forma», dijo Carles Duran a la conclusión de la octava jornada de la Liga acb Endesa.
El ritmo frenético con el que el Joventut entraron a la pista sorprendió al Valencia BC. Jaime Pradilla había reaccionado al triple inicial de Guillem Vives, poco antes de que Jones se torciese el tobillo izquierdo. El ‘shock’ de quedarse también sin su base titular noqueó a los ‘taronja’, arrollados por el acierto del incombustible Deshaun Thomas. El segundo triple del de Indiana enardeció al Olímpic (12-5, m. 5). La defensa valenciana no estaba siendo la de otros días, llega siempre tarde como cuando Yannick Kraag castigó con un balón doblado por Andrew Andrews desde la esquina (15-7). Xabi López-Arostegui y, nuevamente, Thomas intercambiaron canastas en un final de cuarto que se saldó con ventaja de seis para los locales (21-15, m. 10).
Dos lanzamientos exteriores de Andrews y Thomas hicieron que las alarmas se disparasen (27-15, m. 12). Mumbrú paró el reloj con tal de despertar a su equipo. Y no solo revivió la intensidad defensiva, también la ofensiva gracias a la velocidad endiablada de Jared Harper. Los más de dos metros de su defensor, Allen, no intimidaron al pequeño tirador, que encadenó desde lo lejos seis puntos (29-25). Poco después, un 2+1 de otro hombre que cambió la imagen del equipo, Nate Reuvers, apretó definitivamente el partido tras un 3-13 de parcial (29-28, m. 15). Stefan Jovic encontraría, más tarde, la superioridad interior de Boubacar Touré. Así, un mate de espaldas del senegalés puso al frente por primera vez a los ‘taronja’ (36-37, m. 18). Un pase genial en transición del serbio a Pradilla cerró la primera mitad (36-40, m. 20).
La victoria, sin embargo, no estaba ni mucho menos cerca. Andrews se unió a la fiesta para doblar los focos de amenaza. Un triple de escolta, tras varias capturas de ataque para los verdinegros, los colocó nuevamente al mando (43-42, 22). Pradilla fue el primero en salir al rescate con un 2+1 repleto de personalidad (54-52, m. 29). Pero, entonces, estalló Pep Busquets con seis puntos en un instante de furia entre una defensa valenciana inestable. Kassius Robertson consiguió limitar los daños antes del último asalto (60-55, m. 30).
Un epílogo que comenzó con el obstáculo de los tres tiros que Harper le regaló a Andrews (63-55, m. 31). Un obstáculo que se hizo una montaña después de dos nuevos latigazos de Thomas desde el perímetro. Mumbrú intentó detener el vendaval que arrasaba a los suyos (69-57, m. 33). La misión era imposible. El Valencia a duras penas lograba anotar, mientras que la Penya lo hacía de tres en tres. Andrews llegó a los 15 puntos con el siguiente triple para una máxima local de 14 (73-59, m. 35). Una vez más fue el eléctrico Harper el único que encendió la luz ofensiva sin Jones ni Davies, aunque le faltaron apoyos. Hubo reacción, porque de casta el equipo anda sobrado, pero no bastó. Tres tiros libres de Reuvers firmaron un parcial 3-13 para estrechar la distancia (76-72, m. 38). Fue entonces cuando un triple del pequeño base se salió después de rodar por el aro. Fue la última bala… Un inspirado Thomas no perdonó al enviar dentro de la cesta su séptimo tiro de tres (79- 72, m. 39). La última respuesta de Robertson solo fue maquillaje (80-76).
Derrota sin drama
En la sala de prensa, Álex Mumbrú apuntó que «parece» que la lesión en el tobillo de Jones es «un esguince», aunque se mostró cauto porque «se le hinchó como una bota», razón por la que el cuerpo técnico prefirió no forzar. El entrenador explicó que la ausencia de Brandon Davies estuvo motivada por «la carga de minutos» del pívot estadounidense. Sobre el resultado, dio «mucho mérito al partido del Joventut». «Hay que estar enfadados, pero no hay que dramatizar», sentenció el técnico catalán.